Mancera reportó al Senado en 2018 que L12 estaba en condiciones óptimas de seguridad

En el informe se dio cuenta que, a través de sus áreas técnicas y operativas, en conjunto con distintas empresas y 10 peritos en estructuras, revisaron la totalidad de las instalaciones e infraestructura de la Línea 12 del Metro

Mancera reportó al Senado en 2018 que L12 estaba en condiciones óptimas de seguridad
Foto: Cuartoscuro / Archivo De la inspección se desprendió que sólo presentaron daños los acabados en pisos y muros y en elementos estructurales menores, lo que permitió que el mismo día del sismo se restablecería la operación en el 95% de las estaciones de la Línea 12

A solicitud del Senado de la República, en febrero del 2018, el entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y actual senador del PRD, Miguel Ángel Mancera notificó que la Línea 12 del Metro operaba en condiciones óptimas de seguridad para usuarios y trabajadores ello, luego de una revisión a profundidad luego del sismo de 7.1 grados de 2017.

En el informe se dio cuenta que, a través de sus áreas técnicas y operativas, en conjunto con distintas empresas y 10 peritos en estructuras de la Asociación Mexicana de Directores Responsables de Obra y Corresponsables (AMDROC), así como la Comisión Federal de Electricidad, revisaron la totalidad de las instalaciones e infraestructura de la Línea 12.

De la inspección se desprendió que sólo presentaron daños los acabados en pisos y muros y en elementos estructurales menores, lo que permitió que el mismo día del sismo se restablecería la operación en el 95% de las estaciones de la Línea 12.

No obstante, seis estaciones resultaron con daños en elementos estructurales, en tramos de inter-estación del denominado viaducto elevado, donde se tuvo el descarrilamiento de dos trenes, uno en el tramo Tlaltenco-Zapotitlán y otro en el tramo Zapotitlán-Nopalera, generando afectaciones menores a los elementos estructurales a nivel de vías.

Sin embargo, en la revisión realizada a los elementos estructurales primarios, “se identificaron dos daños importantes, uno en el tramo Zapotitlán-Nopalera en las curvas 11 y 12, coincidente con la zona de descarrilamiento de un tren, donde un cabezal de apoyo, perdió el confinamiento de los topes sísmicos que tienen como función evitar desplazamientos excesivos en las trabes del viaducto elevado”.

Y el otro problema se observó en una columna del tramo Nopalera-Olivos, la cual presentó desprendimiento del recubrimiento y un “agrietamiento significativo en la parte inferior de la columna, lo que pudiera debilitar su funcionamiento integral en el soporte de peso y elasticidad”.

El documento firmado por Alberto Israel Sánchez López, entonces Gerente Jurídico del Metro, se aclara que se hicieron los trabajos requeridos en campo y gabinete para identificar las condiciones de seguridad de las estructuras en la columna número 69. Y detalla los trabajos realizados para su reparación.

AVANZA REVISIÓN DE LOS TUNELES EN LA LÍNEA 12

CT