Cubrebocas, de la prevención a una ‘moda’

Especialista señala que la diversidad de diseños le dieron un giro a la percepción que se tenía sobre el cubrebocas, lo que favoreció que se normalizará su uso

Cubrebocas, de la prevención a una ‘moda’
Foto: Especial “Se buscaban diseños llamativos para darle un sentido 'gracioso', que finalmente contribuyó a que se normalizará el uso del cubrebocas y se redujera el rechazo", señaló

Con la llegada de la pandemia por Covid-19, los cubrebocas dejaron de ser un accesorio exclusivo del área médica, entraron de manera inesperada a la vida cotidiana, por lo que aunque de manera obligada, la sociedad los adoptó para proteger su salud e hizo de estos una prenda más de su “outfit”.

La gente comenzó a buscar opciones de cubrebocas, primero como una necesidad y luego tomando en cuenta características que les hicieran sentir más cómodos, con diseños especiales o que pudieran combinar con su ropa.

Emprendedores, artesanos y pequeñas empresas en México y el mundo, aprovecharon la demanda y comenzaron a crear diseños con una amplia variedad de colores, estampados, bordados a mano, pedrería, dibujos personalizados y hasta de máscaras de luchadores.

Importantes marcas de lujo como Gucci, Versace, Dior, Grupo Inditex, entre otras, incursionaron también en esta tendencia, no solo como equipo de protección, sino para atender una especie de “moda”, comenzaron a sacar sus respectivas líneas de cubrebocas.

De acuerdo con César Guadarrama, sociólogo egresado de la UNAM, si bien inicialmente se generó un rechazo a la “obligación” de portar cubrebocas, lo cual incluso se llegó a denunciar como un intento de censura simbólica con el movimiento: “Nos quieren callar”, la diversidad de diseños que comenzaron a surgir le dio un giro a la percepción que se tenía sobre su uso.

“Se buscaban diseños llamativos para darle un sentido ‘gracioso’, que finalmente contribuyó a que se normalizará el uso del cubrebocas y se redujera el rechazo”, señaló.

No obstante, consideró que este tipo de fenómeno aún no puede definirse como un tema de identidad social, puesto que no se utiliza para pertenecer a una comunidad, sino que es un instrumento de prevención de la salud.

En su opinión, no puede hablarse de una moda, comparándolo con zapatos, bolsos o accesorios, ya que el consumo de estos últimos artículos es voluntario, mientras que la mascarilla, actualmente es de uso obligatorio.

Al día de hoy, las mascarillas pueden ser adquiridas, en mercados populares, centros y plazas comerciales, tiendas, esquinas de semáforos y desde luego en internet.

Oportunidad e innovación

Ante las nuevas necesidades, pequeñas y medianas empresas vieron en este mercado una oportunidad para mantenerse vigentes, tal es el caso de “Guayaberas Novelo Boutique“, quienes trasladaron los diseños tradicionales de las guayaberas yucatecas a un cubrebocas, dando origen al “guayaboca”.

El creador de la marca, Milton Novelo, atribuye el éxito de estos cubrebocas a su diseño funcional tricapa de lino y su modelo inspirado en las tradicionales guayaberas, así como a la variedad de colores y bordados para todos los gustos, que van desde los 65 hasta los 80 pesos.

“Una de cada cuatro personas que pregunta por información termina comprando arriba de cuatro piezas diferentes, y aproximadamente uno de cada cuatro de los compradores realizan una segunda compra en un par de semanas”, comentó Novelo.

Cubrebocas a la medida nació como un proyecto de bolsas hechas a mano, sin embargo, tras el primer semáforo rojo, familiares y amigos de Fabiola Bautista, diseñadora y creadora de la empresa, quedaron desempleados por lo que decidieron cambiar de giro y vender cubrebocas.

Sin embargo, la necesidad de la gente de un cubrebocas que los hiciera identificarse con este nuevo elemento de uso diario, los hizo adaptarse nuevamente y comenzar a confeccionar mascarillas de temporada, como si se tratara de una prenda de vestir.

Tanto Cubrebocas a la medida como Guayaberas Novelo Boutique coinciden en que el público se siente gustoso de comprar este producto por los colores, diseños, bordados, materiales e incluso la variedad de tallas.

FRASE:
“Dependiendo del mes va cambiando la demanda de productos, los modelos invernales de noviembre a enero, los modelos de telas finas y personalizados para fiestas en diciembre, los de flores y colores en primavera”

Fabiola Bautista, diseñadora.

LEG