Se trata de un puente peatonal suspendido a 175 metros sobre el río Paiva, en el norte de Portugal, que con sus 516 metros supera el récord establecido en 2017 por la pasarela Charles Kuonen de los Alpes suizos.

Dicha estructura fue inaugurada este jueves, sin embargo la ceremonia oficial de inauguración ser realizará el próximo domingo para que un día después sea abierto a los turistas.

El puente atraviesa un barranco granítico del municipio de Arouca y está formado por 127 planchas de rejilla con barandillas metálicas de 1.20 metros de ancho, sujetas por cables de acero a unos pilares en forma de «V» situados a cada extremo.

«Aunque hace un tiempo que terminó la construcción del puente, esta inauguración es importante pues nos permite retomar nuestra actividad turística», declaró la alcaldesa de Arouca, Margarida Belem.

Esta parte del río Paiva ya cuenta con un recorrido de 8 kilómetros de pasarela de madera, que serpentea adentrándose en el valle.

Vecinos de la zona pudieron descubrir antes que nadie la estructura, denominada «516 Arouca», en alusión a su longitud récord.

LEG