Panaut, renovada prevención biométrica 

Salvador Guerrero Chiprés

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de 24 HORAS.

@guerrerochipres

Frente al Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (Panaut) las reacciones en contra sintetizan la polarización que vivimos y de la cual tienden a formar parte adversarios y quienes sin sustento lo promueven.

Primero, cuando menos 17 países usan padrones semejantes aun con todos los riesgos que se dice en México que tendrían y, segundo, sin la colaboración ciudadana preventiva y sin la denuncia ningún instrumento contra el fraude y la extorsión será suficiente.

Mi postura es que las posibilidades de control del Estado mexicano en la actualidad son mucho mayores de las existentes en 2009 cuando muchos rechazamos el Rrenaut, un instrumento que pretendía algunos usos preventivos semejantes. Además, hoy ya el INE, el SAT, los bancos y las redes sociales utilizan información privada y biométrica que ha demostrado contribuir a la seguridad sin estar exenta de riesgos.

En otras palabras, una consistente animadversión al Panaut, si no fuera partidaria, debería dirigirse a rechazar los controles o el poder de información sobre lo privado que ya tienen muchas instituciones privadas o presuntamente autónomas.

Entró en vigor el 17 de abril y su implementación llevará dos años, desde la definición de procedimientos para su integración hasta la difusión sobre el alcance de la norma.

En reacción a la ley aprobada por el Congreso de la Unión, actores con una visión opuesta argumentan riesgos de espionaje y de afectación a la individualidad al integrar datos biométricos de más de 122 millones de usuarios. En algunos casos, inducen a interponer amparos —un machote ya circula en chats de WhatsApp y otras redes— contra la norma.

Entre estos argumentos no se ve una defensa de la víctima de los delitos que el Panaut busca combatir: extorsión, fraude, secuestro, entre otros. El aprendizaje ciudadano para evitarlos tiene que ser fortalecido para eliminar un fenómeno delictivo que tiene más de 20 años.

El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México opera para todo el país una app: No más Extorsiones, disponible en plataformas IOS y Android. En ella, hemos registrado más de 179 mil números desde donde se intenta fraude o extorsión, entre otros delitos.

Además, en la Línea de seguridad del Consejo, (55) 5533-5533, de enero de 2020 a los primeros días de abril de este año recibimos 38 mil 792 reportes por extorsión y fraude de la mayor parte del país. El 75% corresponden a llamadas de extorsión. 

Cada día, en promedio, 63 usuarios reportan una comunicación extorsiva, pero un dato alentador es que 93% de los intentos fracasan a nivel nacional y 96% en la capital nacional. La cultura de la prevención es la herramienta ciudadana más poderosa… y le sigue la denuncia.

La probable integración de un Panaut con supervisión ciudadana y la app mencionada y sobre todo con la denuncia puede mejorar nuestras posibilidades de bloquear los delitos de fraude y extorsión que se valen del celular — en nueve de cada diez casos— como medio para sus fines.