En un solo día, el presidente de Estados Unidos repartió cartas hacia varios frentes históricamente conflictivos en su carrera diplomática y de seguridad nacional.

Uno va con una fuerte carga simbólica: Joe Biden retirará todas las tropas de Afganistán antes del próximo 9 de 11 de septiembre, cuando se cumplan 20 años de los atentados de 2001.

Para ese día, fecha en que en 2001 cayeron las Torres Gemelas, acabará la guerra más larga en la que ha participado Washington, aunque hay crecientes temores de una victoria talibán.

En tanto, el encargado de Estados Unidos para el clima, John Kerry, visitará China esta semana en medio de altas tensiones políticas, en el primer viaje a ese país de un funcionario de la administración Biden.

El exsecretario de Estado visitará Shanghái y la capital de Corea del Sur, Seúl, entre el 14 y el 17 de abril, para preparar la cumbre virtual sobre el clima convocada por el Presidente la próxima semana.

Días después de confirmar en una entrevista que el presidente ruso, Vladimir Putin, era un asesino, Biden habñó con él por teléfono y lo llamó a disminuir las crecientes tensiones con la vecina Ucrania, sumándose al rechazo por las tropas rusas en la frontera ucraniana que genera alarma entre los aliados de la OTAN.

Biden «enfatizó el compromiso inquebrantable de Estados Unidos con la soberanía e integridad territorial de Ucrania», dijo la Casa Blanca, al informar de la comunicación.

Además, la Casa Blanca afirmó que sigue dispuesta a continuar las negociaciones con Irán pese al anuncio de Teherán de que empezará a enriquecer uranio al 60%, un nivel que le acercaría a una capacidad de utilización militar.

«Ciertamente estamos preocupados por estos anuncios provocadores», dijo la secretaria de prensa del presidente Joe Biden, Jen Psaki.

El mandatario fue invitado ayer por la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, a una sesión del Congreso el 28 de abril para conmemorar sus primeros 100 días en el cargo.

CON INFORMACIÓN DE AGENCIAS

Guatemala niega pacto con EU

Guatemala negó este martes haber firmado un acuerdo con Estados Unidos para blindar sus fronteras y contener a la migración ilegal, como señalaron en la víspera altas funcionarias de Washington, que también involucraron a México y Honduras.

«Con relación a las declaraciones vertidas recientemente por la vocera de la Casa Blanca, en donde se afirma que Guatemala llegó a un acuerdo con Estados Unidos para la protección de fronteras, aclaramos que no existe ningún documento firmado en torno a esta materia», indicó el gobierno de Alejandro Giammattei en un comunicado.

El lunes, la asistente especial sobre inmigración en el Consejo de Política Nacional de la Casa Blanca, Tyler Moran, dijo que México, Honduras y Guatemala habían convenido aumentar el patrullaje en zonas limítrofes.

«Hemos alcanzado acuerdos para que pongan más tropas en su propia frontera. México, Honduras y Guatemala han acordado hacer esto», afirmó la asesora.
LEG