Por qué al Presidente no le hacen nada los virus

Julio Patán

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de 24 HORAS.

Escuché al doctor Alcocer, jefazo en Salud, explicarnos el porqué de la tremenda, sobrehumana capacidad inmune de nuestro Presidente. Al parecer, la cosa es que andar de municipio en municipio, de pueblo en pueblo, durante años, con 200 pesos en el bolsillo y un amor inagotable por los desposeídos de la patria, te pone al tiro el sistema inmunológico, supongo que porque la gente pobre anda con una carga viral muy alta y con mucha bacteria circulando por el torrente sanguíneo, y el Presidente, de tanto mordisco en el cachete y tanto echar taco, ha agarrado una resistencia al germen que los pinches sepulcros blanqueados que nomás tuiteamos, los fifís, ni siquiera podemos imaginar.

Gracias por cambiar nuestros paradigmas, doctor Alcocer. De veras, gracias. Le creemos. Nada más, para reforzar esta nueva convicción, unas preguntas. 

Si andar entre pobres durante años convierte al sistema inmune en un prodigio tipo X-men, ¿por qué los pobres que viven entre pobres durante años se mueren tanto y tan jóvenes?

¿Será tal vez que eso no es así y que tiene razón el gobernador Barbosa cuando dice que el Covid no les da a los humildes, que solo están expuestos los ricos, y los 350 mil muertos que nos han traído las políticas del doctor Gatell son puros fifís?

¿Debería entonces preocuparse el licenciado Bartlett, que claramente no puede ser más de barrio fifí y por lo tanto debería tener el sistema inmune en niveles de roquero de los 70? ¿Qué onda con el doctor Ackerman? ¿Deberíamos preocuparnos de que no estén desinfectando bien los estudios de Canal Once y el Covid le pegue a ese cuerpo debilitado por las varias casas y las cenas de padres de familia del Liceo Francés? ¿Debería vivir Mario Delgado, que de NXIVM y el ITAM no baja, en una de esas cámaras de aislamiento que impiden el paso de microorganismos? Digo, no le pase algo y me vaya a dejar en el desamparo a mi Macedonio…

Sobre todo, ¿qué importancia tiene en esta estrategia el consumo de garnachas? ¿A los cuántos de barbacoa calcula usted que uno ya la libró?

Las preguntas son pertinentes, me parece, estimado doctor, porque esto tiene que tener una base científica. En otras palabras, supongo que no andamos con una versión actualizada de lo de la fuerza moral, porque imagínese: en eso, en fuerza moral, nadie se equipara a nuestro líder, y eso obligaría a ustedes, los encargados de la salud en el Gobierno federal, a repartir vacunas entre toda la población, en el entendido de que no quieren que muramos de Covid.


                                                                                                       

                                                                                                                                              @juliopatan09