Al final ese giro que le dio la 4T a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer en México hacia un movimiento que es parte del complot conservador contra el Presidente, no es más que otra forma de distraer la atención ante la falta de resultados.

Para esta hora lo que queda, después de esos argumentos de que las mujeres son manipuladas por los conservadores, son las imágenes de las marchas que derivaron en actos de violencia.

Así, esa fecha de necesaria reflexión sobre la condición de las mujeres quedó como una anécdota más de la división social que se fomenta en el país entre los que se dicen a favor de una transformación y todos los demás.

La realidad es que, entre la mal entendida austeridad de este Gobierno, la falta de resultados en el combate a la inseguridad y la pandemia, son las mujeres las que tienen los peores resultados.

Los recortes al gasto han afectado las estancias infantiles, los refugios de mujeres violentadas, las escuelas de tiempo completo, así como una serie de programas de empleo y equidad que afectan directamente a las mujeres.

Una encuesta del Instituto Mexicano para la Competitividad revela que 51% de las mujeres responde que no tiene una actividad remunerada fuera de casa, por la necesidad de dedicarse a los cuidados del hogar. Solo el 2% de los hombres tienen esa respuesta.

Esa consideración de que es mejor que los niños pequeños se queden en casa, en lugar de acudir a las estancias infantiles es producto de concepciones ideológicas. Primero, por la idea que prevalece en esos grupos del papel que deben jugar las mujeres en la familia y después por la certeza que tienen en la 4T de que las guarderías, como funcionaban, son espacios de corrupción.

La pandemia complicó a todos, porque los alumnos debieron permanecer en casa. El elemental cuidado de la salud como prioridad derivó en un olvido de lo importante que es la educación presencial.

Realmente no se ha llevado a cabo ningún esfuerzo para procurar el pronto regreso a clases. El mundo ha inventado protocolos de actuación que permiten, de acuerdo con cifras de la UNESCO, que de los 190 países que decidieron confinar a los alumnos al inicio de la crisis epidemiológica de la Covid-19 hace más de un año, hoy solo se mantengan 30 naciones con esa restricción, entre ellos México.

Si lo que rige es el mismo principio aplicado para cancelar el programa de estancias infantiles o de escuelas de tiempo completo y si se concibe que es papel de las mujeres, no habrá mucho interés en buscar mecanismos en el corto plazo para un regreso a clases.

Lo que hemos visto es que hay un enfoque político, si el Gobierno federal tiene a bien disponer de las vacunas y manda a sus Servidores de la Nación a aplicarlas y si eso coincide con el semáforo epidemiológico de Hugo López-Gatell, se podrían autorizar las clases.

También estos asuntos relacionados con la educación tienen que ver con la equidad, esa que no puede quedar oculta en las cortinas de humo de la politiquería.

 

                                                                                                                                                 @campossuarez