Seleccionan robles de dos siglos para Notre Dame

Ocho majestuosos robles ya han vivido dos siglos, pero aún les quedan algunos años para que su preciada madera pueda sostener la futura aguja de la catedral de Notre Dame

Seleccionan robles de dos siglos para Notre Dame
Foto: AFP Son ocho los robles de dos siglos seleccionados para restaurar la aguja de Notre Dame, en París, destruida en el incendio de abril de 2019

En el bosque de Bercé, en el centro-oeste de Francia, ocho majestuosos robles ya han vivido dos siglos, pero aún les quedan algunos años para que su preciada madera pueda sostener la futura aguja de la catedral de Notre Dame, en París.

Estos árboles fuera de lo común, con más de 20 metros de tronco útil y un metro de diámetro, fueron seleccionados por Philippe Villeneuve y Rémi Fromont, arquitectos en jefe especializados en la restauración de monumentos históricos.

Los robles, destinados a la base de la aguja de Notre Damem destruida en el incendio del 15 de abril de 2019, así como al transepto (nave transversal de la iglesia) y sus tramos adyacentes, garantizarán los cimientos de una estructura de unas 300 toneladas.

En este bosque, un inmenso roble, marcado con una cifra en rojo, no será seleccionado porque tiene un nudo.
En cambio otro, también enorme, tiene un cartel donde se lee “árbol número 1”, y pronto será talado.  

“Un dron hizo los perfiles en 3D para comprobar los que convenían”, explica Aymeric Albert, jefe del departamento comercial de la Oficina Nacional de Bosques (ONF)

Los árboles seleccionados tienen que ser ligeramente curvos, para que las futuras vigas sigan la línea de las bóvedas, uniéndose a los pilares del crucero del transepto.

En total, se ofrecieron un millar de robles en todo el país para la reconstrucción. La mitad procede de bosques nacionales y la otra de 150 bosques de propietarios privados, que los donaron.

Donantes extranjeros también propusieron sus árboles.

En una fase posterior, se tendrán que rehacer las estructuras medievales de la nave y el coro. Miles de árboles serán de nuevo seleccionados, más jóvenes, esta vez. 

La “cosecha” de estos mil árboles, como se llama al proceso de abatirlos en lenguaje forestal, estaba prevista para este año. Esto permitirá que estas arboledas se regeneren de forma natural.

 

AR