Pese a que restaurantes pueden atender adentro, sus mesas siguen vacías

Aunque se levantó la restricción para dar servicio en interiores, prevalece el desánimo entre propietarios y empleados

Pese a que restaurantes pueden atender adentro, sus mesas siguen vacías
Foto: Jessica Martínez En Coyoacán, los restauranteros siguen las recomendaciones sanitarias, pero son pocas las personas que van a los locales

Diana Benítez y Jessica Martínez

Pese a que ya pueden atender a comensales en interiores, restauranteros de la colonia Condesa y del centro de Coyoacán no han ocupado los espacios cerrados, ya que los clientes aún son escasos.

En un recorrido, 24 HORAS constató que en ambas zonas, puntos tradicionales de reunión y atractivo turístico hasta antes de la pandemia, la mayoría de los locatarios mantiene sus mesas vacías.

En muchos restaurantes de la Condesa sólo se ve a un mesero. En algunos casos están de pie en el área de mesas esperando recibir clientes o sirviendo algunos platos.

“Adentro podemos tener 20% de aforo hasta las 10 de la noche, después ya no podemos tener consumo adentro, sólo afuera. Hoy (ayer) está tranquilo, pero después de las cinco o seis de la tarde empieza a haber un poquito más de flujo”, dijo Georgina Vega, gerente de Wings Factory.

Abundó que difícilmente podrán recuperarse de lo que perdieron durante los meses que estuvieron cerrados, pues lo que antes se vendía en un fin de semana, ahora se vende en la semana completa.

En negocios como El Zorzal y La Cervecería de Barrio, la clientela es tan escasa que los dueños o encargados hasta tienen tiempo para la hora de la comida.

En Coyoacán, los restauranteros siguen las recomendaciones sanitarias, pero son pocas las personas que van a los locales. Un empleado señaló que la mayoría de las ventas son por pedidos, lo que les afecta, pues no tienen propinas.

Jazmín, encargada de una taquería que cumple con la sana distancia –además de atender en el exterior–, no ha tenido la oportunidad de ingresar comensales, ya que en el transcurso del día no lograron que se ocuparan las mesas de afuera.

Por su parte, Diego Peregrino, quien era vendedor ambulante y ahora tiene su propia taquería, dijo que la situación es difícil y se complica por la inflexibilidad de las autoridades.

Y es que su local no está adaptado para recibir a personas, pues en las barras no se puede cumplir la sana distancia, pero tiene la idea de remodelar para atender en el interior.

FRASE:
“No quieren comer en la calle porque se les hace más riesgoso permanecer en el exterior”
Diego Peregrino
Dueño de una taquería en Coyoacán

LEG