El Gobierno armó un show para estrenar la pista militar del aeropuerto internacional Felipe Ángeles, cuya prueba de fuego será en 13 meses, cuando prometieron que operará en totalidad.

 

La puesta en escena en Santa Lucía, Zumpango, Estado de México, incluyó al presidente Andrés Manuel López Obrador; los integrantes de su gabinete; a los gobernadores Omar Fayad, Alfredo del Mazo, Claudia Sheinbaum, de Hidalgo, Estado de México y CDMX; así como Arturo Zaldívar, ministro presidente de la Corte.

Alrededor de las 9:30 horas comenzó el espectáculo en la Base Aérea Número 9, donde López Obrador al ver que sus invitados abordarían con cubrebocas el Boeing 737-800 de la Fuerza Aérea Mexicana, tuvo que hacer señas a su jefe de Ayudantía, Daniel Asaf, quien le dio una bolsa al mandatario de donde tomó una mascarilla y se la colocó.

El vuelo del ex Hangar Presidencial a Santa Lucía duró 11 minutos, por lo que el Presidente y sus invitados tardaron más en el abordaje y descenso que en el vuelo.

Ya en tierra, escuchó los avances del aeropuerto internacional Felipe Ángeles, cuya primera fase fue inaugurada ayer y se denominó oficialmente Base Aérea Militar Número 1.

Tras un desayuno con motivo del Día de la Fuerza Aérea, el mandatario condecoró a pilotos y especialistas que han participado en misiones para el combate a la epidemia de Covid-19.

En su mensaje, reiteró la promesa de que el 21 de marzo de 2022 se inaugurará la totalidad del aeropuerto, con un costo no mayor a 75 mil millones de pesos.

Desde la Torre de Control, cuyo avance es de 50%, se presencio el aterrizaje demostrativo de cuatro aviones comerciales de las líneas Volaris, Airbus, Tar y Aeromar.

Sin embargo, dichas aeronaves no traían pasajeros, esperaron por más de tres horas en el espacio aéreo de Hidalgo para aterrizar, y al final regresaron al Aeropuerto Internacional de la CDMX.

En tanto, la coordinadora parlamentaria del PRD en la Cámara de Diputados, Verónica Juárez Piña, dijo que dicho acto es una distracción más montada por el Presidente para desviar la atención del fracaso en la campaña de vacunación.

LEG