De sotanas y otras grillas

Eduardo del Río

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de 24 HORAS.

El estado de gravedad en el que se encuentra el Cardenal Norberto Rivera Carrera, afectado por Covid-19, puso de manifiesto la crisis que se vive actualmente dentro de la iglesia católica, así como las confrontaciones en esta institución en uno de los momentos de mayor incertidumbre para este sector.

 

Como ha ocurrido con decenas de miles de mexicanos, el Cardenal Rivera fue contagiado del coronavirus SARS-CoV-2, su situación se complicó y se vio orillado a acudir a un hospital privado de la Ciudad de México, en donde fue internado en terapia intensiva, dada su baja capacidad pulmonar que lo tuvo a punto de perder la vida.

 

A la par de esta lamentable circunstancia -para él como para cualquier persona que la enfrente- surgió la versión de que el prelado no pudo asumir los gastos hospitalarios y tuvo que ser trasladado a otra clínica para seguir con su tratamiento.

 

En medio de esta situación, en la escena pública apareció el exvocero de la Arquidiócesis Primada de México, Hugo Valdemar, quien en distintos foros denunció que esa instancia, hoy a cargo del Cardenal Carlos Aguiar Retes, había dejado de pagar el seguro de gastos médicos mayores que le correspondía a su antecesor Rivera Carrera.

 

Esta declaración fue rápidamente desmentida por la Arquidiócesis. En una tarjeta informativa enviada a los medios, reconoció que la Iglesia se encuentra en una profunda crisis económica que la ha obligado a cancelar este tipo de beneficios, incluyendo el que correspondía a Norberto Rivera. En su comunicación, sugirió que el Cardenal duranguense acuda a la red de hospitales que el servicio público pone a la disposición de la ciudadanía para atender este padecimiento. Así de claro.

 

En el ámbito eclesiástico es de todos sabido la permanente pugna que Hugo Valdemar y el grupo que representa sostienen con los actuales dirigentes de la Arquidiócesis de México. Basta con revisar sus recientes declaraciones.

 

Como ejemplo, destaca una entrevista otorgada al portal Religión Digital en febrero del año pasado, en la que el exvocero definió las razones que él considera han motivado los cambios en distintas áreas de la Arquidiócesis, donde él laboró. “Por soberbia e ignorancia. Esto es producto del pensamiento de que nada de lo que se hizo en el pasado tiene valor, por lo tanto, hay que desmantelarlo. En esta mentalidad narcisista, sólo la visión y los proyectos propios son lo que cuentan sin tener valoración y respeto por el trabajo de décadas hecho por personas verdaderamente competentes y conocedoras de las áreas”.

 

Habrá que esperar a que el Cardenal Norberto Rivera se recupere para que confirme o desmienta la denuncia pública de su ex vocero. Mientras, habría que tomar con cautela los dichos de Valdemar, a quien parece ganarle la fobia a los nuevos dirigentes de la Arquidiócesis, en una clara disputa pública que en nada ayuda a esta institución en crisis. Así la grilla en el mundo de las sotanas.

 

Segundo tercio. Tamaulipas es el primer estado en reconocer la propagación de la nueva variante de Covid-19, conocida como B117. Era inevitable que ésta llegara a nuestro país.

 

Tercer tercio. Quienes pretendan viajar a Estados Unidos para, entre otras cosas, aplicarse la vacuna contra la Covid-19 tendrán que realizarse una prueba antes de abandonar territorio nacional y guardar una cuarentena a su llegada a la Unión Americana. Se trata de una de las disposiciones de la administración Biden anunciadas ayer dentro de su paquete de medidas para luchar contra la pandemia.

                                                                                                                   @EdelRio70

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