José Ureña

La noticia llegó muy de mañana:

-El ex gobernador sonorense Carlos Armando Biebrich murió de Covid-19.

Yo reviví muchas pláticas, muchos diálogos con tequila y whisky.

Pero sobre todo su hombría y con esa anécdota comienzo:

En octubre de 1975, cuando Luis Echeverría designó candidato a la presidencia a José López Portillo, lo citó a su despacho en Los Pinos.

Biebrich llegó y rechazó la silla de cortesía, por lo cual escuchó de pie:

-He decidido designarlo presidente del Comité Directivo del PRI en el Distrito Federal. Se lo encargo mucho…

Biebrich lo frenó:

-No ando buscando chamba. ¿Qué más se le ofrece?

Y Biebrich, ex secretario particular de Echeverría, ex diputado federal, ex subsecretario de Gobernación y quien lideró un frente de gobernadores a favor de Mario Moya Palencia, salió con un destino manifiesto:

El 23 de octubre de 1975 le organizaron una matanza de campesinos en San Ignacio Río Muerto.

¿Quién? ¿Echeverría?

-Fue el Ejército… fueron balas calibre 38, exclusivas del Ejército. Iban con la intención de matar…

COLOSIO Y ZEDILLO

Con el tiempo Carlos Armando Biebrich volvió a hacer campaña política.

Luis Donaldo Colosio lo designó secretario de Organización y suyo es el siguiente diálogo a bordo de la camioneta del candidato asesinado:

-Yo anduve en tu campaña, Carlos -comentó Colosio.

-Si eras un niño, Luis Donaldo. ¿Qué hacías?

-Colgando pasacalles y poniendo pegostes tuyos en los postes.

Colosio se detuvo.

-¿Cómo lo ves? -me preguntó luego.

-Magnífico que lo haya rescatado, pero todavía falta -dije tímidamente.

-Claro que sí. Lo voy a hacer senador y como él quiere: de mayoría, que haga campaña para que se reivindique en Sonora.

La muerte llegó antes y Ernesto Zedillo desplazó a los coloristas y las banderías de Colosio.

Pero ayer, al saber de su muerte, me pregunté dónde quedaron los políticos de altura como Biebrich.

Cabales como el título de su libro: He vivido con dignidad.

Porque hoy los políticos en primer nivel -ojo: No de primer nivel- tiemblan ante el ojo y la voz presidenciales.

CLAUDIA Y CONAGO

1.- El miércoles 27 de enero habrá relevo en la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).

El potosino Juan Manuel Carreras cederá la presidencia a la sonorense Claudia Pavlovich para un período de tres meses.

Será un cambio virtual porque se hará por zoom y por primera vez no habrá un acto público y con la asistencia presidencial.

Malas noticias para los gobernadores, pues no podrán hacer planteamientos ni impedir el uso político de las vacunas y otros programas sociales.

Y 2.- No respetaron sus aspiraciones de dirigir Morena, pero Alejandro Rojas Díaz-Durán recibirá una encomienda mayor.

Será coordinador del partido del Gobierno en la segunda circunscripción y desde ahí pondrá marcación a gobernadores incómodos.

Acaso el principal de ellos sea el tamaulipeco Francisco García Cabeza de Vaca, a quien ha acusado ante la Fiscalía General de la República (FGR) de muchos delitos.

También será piedra en el zapato del Gobierno de Jaime Rodríguez El Bronco, cuya administración en Nuevo León la califica de fallida y corrupta.

Se esperan buenos resultados electorales de Rojas Díaz-Durán para fortalecer su candidatura a Diputado Federal, donde también tendrá un papel protagónico.

LEG

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