Foto: Especial La especialista señala que las carnes blancas son muy recomendables, sobre todo el pescado por los omegas 3, 6 y 9 que contiene  

Para prevenir y combatir el cáncer de mama se recomienda que la alimentación sea variada, adecuada a las necesidades de cada persona y limpia, pero hay varios alimentos que contribuyen al correcto funcionamiento de las células, de acuerdo con la nutrióloga Arlette Sedano.

La especialista señaló en entrevista para 24 HORAS que reducir el consumo de carnes rojas es importante, ya que 30 gramos de esta, una o dos veces por semana, aporta los nutrientes y proteína que el cuerpo necesita.

Es muy importante que la carne que se consuma no sea asada, ya que contienen sustancias tóxicas, por lo que se recomienda cocinar la carne a la plancha, a fuego lento, o en guisado.

Sedano cursa una maestría en la Universidad Veracruzana y funge como asesora de unas 200 mujeres sobrevivientes de cáncer adscritas a la Fundación Cáncer de Mama (FUCAM).

“Se recomienda sustituir la grasa animal como la manteca por aceites vegetales como el de canola, soya o maíz, pues estos materiales lipídicos derivados de animales son una fuente externa de estrógenos, un factor de riesgo para el desarrollo del cáncer de mama”, dijo.

La especialista señala que las carnes blancas son muy recomendables, sobre todo el pescado por los omegas 3, 6 y 9 que contiene, así como el aceite de olivo extra virgen, el consumo de frutas y vegetales por su contenido en bioactivos como la vitamina A, C, D y E, así como minerales como hierro, zinc y cobre.

Los productos ricos en selenio como la avena, las pepitas, y pepinos, o los que contienen carotenoides, pigmentos que confieren la tonalidad roja, amarilla o naranja a muchas plantas, frutas y verduras, también son esenciales para prevenir o combatir este y otros tipos de cáncer, ya que dicha sustancia promueve la muerte celular programada, que es el proceso natural de muerte de una célula.

“Entonces este es principalmente un antioxidante y se puede encontrar en algunos alimentos como el jitomate, la zanahoria, los pimientos rojos, y alimentos en general que tengan ese tipo de pigmentos”, mencionó.

Aunado a ello, Arlette acota que durante el tratamiento oncológico incluir productos de soya o toronja no es recomendable.

“No es que el consumo de toronja sea malo para una mujer con cáncer, simplemente tienen que tomar precauciones sobre consumirla en ciertas etapas del tratamiento, pues suele reducir una enzima que se encarga de eliminar algunos medicamentos que están en el torrente sanguíneo, principalmente con tratamiento de docetaxel o tamoxifeno”

LEG