Mujeres se unen en un grito de justicia

Cientos salieron a las calles, en medio de la pandemia por Covid-19 para demandar que feminicidios y desapariciones de este sector no queden impunes. Tras marcha, 43 personas resultaron lesionadas

Mujeres se unen en un grito de justicia
Foto: Gabriela Esquivel Alejandra también busca a su hija Monserrat Murrieta, de 15 años de edad, quien desapareció el 23 de febrero pasado.

La pandemia de la violencia contra las mujeres desafió a la contingencia sanitaria por el Covid-19; miles de mujeres pertenecientes a diversas colectivas salieron a las calles para exigir que los feminicidios y desapariciones no queden impunes.

En México, diariamente son ultimadas 10 mujeres; en los últimos 21 meses se registraron seis mil 667 asesinatos.

Al conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres denominada Marcha #25N, las colectivas se congregaron a las 15:00 horas en el Monumento a la Revolución.

El movimiento salió a las 16:00 horas rumbo al Zócalo capitalino gritando consignas como “América Latina, será toda feminista”, lanzando gases de color morado, portando banderas moradas, rojas, amarillas, verdes, así como globos blancos.

María Velázquez, una de las asistentes, relató que sigue buscando a su hija Guadalupe Pamela, quien desapareció el 5 de noviembre de 2017 tras asistir a un festival de música electrónica en el Ajusco.

Recordó que en ese entonces Pame tenía 23 años e iba acompañada de su novio y otros amigos, pero se separó del grupo y se dirigió a la zona de camiones, donde fue vista por última vez. “Las autoridades me dicen que está pendiente el caso y seguiré en esta lucha”.

Alejandra también busca a su hija Monserrat Murrieta, de 15 años de edad, quien desapareció el 23 de febrero pasado.

Expresó que al acudir a la Fiscalía General del Estado de Puebla le manifestaron que debían esperar, “son ya varios meses y no sabemos nada, quiero encontrarla, no he parado de buscarla. Mi hija es muy alegre, le gustaba cantar… no sé si ella está muerta”.

Patricia Jessel Segura, una más de las asistentes, narró que el padre de sus hijos sustrajo a Regina, de 10 y Patricio, de 14 años, con trastorno espectro autista leve; y enfatizó que necesitan alzar la voz por sus hijos y para que no se cometan más injusticias.

Antes de la movilización las autoridades colocaron vallas metálicas y protecciones en las inmediaciones del Palacio de Bellas Artes, Hemiciclo a Juárez y Hotel Hilton en Avenida Juárez, así como los comercios del Centro Histórico tapiaron sus locales.

Durante la marcha, un grupo de jóvenes encapuchadas y vestidas de negro comenzaron a hacer pintas y romper vidrios; en tanto comerciantes no perdieron la oportunidad de vender banderas y pañuelos de color morado con un precio de 30 a 50 pesos.

Atrás de las colectivas iban camionetas de bomberos, ambulancias y al último un camión que llevaba botes de pintura, así como personal de limpia que se esforzó en borrar las pintas hechas en las paredes, negocios, postes, estatuas y el asfalto con la ayuda de una pulidora.

Al llegar al Zócalo, un contingente conformado por alrededor de 10 personas intentó ingresar a la Catedral Metropolitana, pero las mujeres policías conocidas como Ateneas, se desplegaron frente a la puerta principal con ayuda de extintores; el grupo les aventaron piedras y petardos.

Posteriormente se desplazaron a Palacio Nacional, donde brincaron las protecciones metálicas, pero al estar frente a uniformadas, hubo empujones y agresiones verbales. Las colectivas quemaron las casas de campaña del Frena y comenzaron a reiterase.

La movilización dejó como saldo 43 lesionados, de ellos 20 civiles, 23 policías heridas y seis de ellas fueron trasladadas a un nosocomio, de acuerdo a la secretaría de Gobierno de la CDMX.

Persisten agresión desde niñas: ONU

Armando Yeferson

La violencia contra las mujeres y niñas es una pandemia que no se ha logrado erradicar; en México afecta a 7 de cada 10, alertó la Organización Mundial de las Naciones Unidas; y llamó a combatirla.

Señaló que en países como Argentina, Túnez y Reino Unido las llamadas a las líneas de ayuda para casos de violencia de género se multiplicaron por cinco, y en México de enero a septiembre sumaron 925,205 llamadas.

Además, el organismo internacional resaltó que las emergencias humanitarias, los desastres, las crisis económicas y las pandemias generan mayores riesgos de padecer violencia, por lo que el Covid-19 podría revertir décadas de progreso en los derechos y la igualdad de género.

LEG