El nuevo corredor comercial “Paseo de las hormigas”, ubicado en las inmediaciones del ayuntamiento de la alcaldía Azcapotzalco, consta de 400 locales fijos que han sido destinados a los comerciantes de la zona, sin embargo, hasta el día de hoy son pocos los locales que están abiertos.

A pesar de que estos locales fueron entregados a los comerciantes a inicios de septiembre de este año, alrededor de 300 locales no han sido ocupados hasta el momento, de hecho, la mayoría de los comerciantes continúan trabajando con puestos ambulantes sobre la calle Esperanza en el centro de la alcaldía.

En un recorrido realizado por 24 HORAS, Minerva Guerrero, aplicadora de uñas y comerciante de productos para celular, comentó que «no a todos les fue dado un espacio en el corredor», de acuerdo con la comerciante, únicamente se les fue concesionado este espacio a aquellas personas que tuvieran un “líder”, quien era el encargado de establecer relación con la alcaldía directamente. “No es que no queramos el corredor, pero yo que soy independiente, pago mis impuestos para poner mi puesto y acató las medidas que nos piden (1.80×1.20), no me entregaron un local, muchos de esos locales se los dieron a personas que no son de aquí, viene gente de Ecatepec y otros lados a trabajarlos y eso no nos parece justo.”

Debido a estas inconformidades, los comerciantes de la alcaldía realizaron protestas y cerraron algunas vialidades, como el cruce de Glorieta de camarones con 22 de febrero el pasado 4 de agosto, así como Circuito Interior el 11 del mismo mes; en ellas exigieron que les otorgaran uno de estos locales. La alcaldía por su parte se comprometió a entregarles estos espacios, sin embargo, de acuerdo con los comerciantes entrevistados, esto solo sucedió con algunos de los inconformes.

Guillermo Martínez, esposo y ayudante de Minerva, destacó que a los que sí se les fue otorgado su local lo utilizan de bodega o siguen ocupando su puesto en la calle Esperanza y al mismo tiempo el del corredor. “Al final no importa, porque no hay gente en el corredor, casi nadie pasa por ahí, cerraron la calle de Jerusalén que es por donde pasaban autos y eso le daba un poco de vida a esa parte, pero todas las personas siguen circulando aquí donde estamos, el corredor no va a funcionar hasta que abran los puestos allá.”

Durante la creación de este proyecto para reubicar los puestos comerciales se hallaron vestigios arqueológicos, que según el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se trataba de una plataforma doméstica prehispánica, de 6 por 8 metros, donde se observan los restos de una estructura habitacional y un espacio que fue asociado a un patio. Por disposición del INAH esta estructura fue recubierta con geotextil para evitar cualquier deterioro a largo plazo.

 

PL