Railrod, uno de los referentes del hard-rock en México y proyecto solista de Óscar Estrada Chacónthe Os”, ha pasado de ser el telonero de bandas exponentes del subgénero como Guns N’ Roses, Aerosmith y Steven Tyler a ser una banda reconocida nacionalmente que ha participado en eventos musicales como los premios Billboard de 2017 en Miami, y de 2018 en la Ciudad de México.

Con una imagen sencilla y en medio de un ensayo previo a su presentación en la Arena Ciudad de México, Óscar “the Os” compartió con 24 HORAS su perspectiva de la escena musical del hard-rock, habló sobre su tributo a Selena Quintanilla y reveló su conexión personal con la música.

Al empezar Railrod lo llamaste así porque querías encaminar al rock mexicano para que siguiera andando, ¿cuál es tu diagnóstico de la escena musical al día de hoy?
—No hay escena para el hard-rock, me ha tocado ser el referente aquí. Apenas hay escena para el alternativo, para el metal (…) Aunque no existen otros proyectos hard-rockeros, hay mucha competencia aquí en la industria (…) Así sea una escena alternativa o rockera, puedes juntarte y hacer un mini festival, pero muchas veces, no me dejan entrar a ellos porque dicen que no voy con el cartel y ese tipo de cosas.

—¿Tú consideras que han empeorado o mejorado las condiciones de la escena?
—Gene Simmons (colíder de KISS) dijo que el hard-rock está muerto, pero para mí llenar la Arena, llenar los escenarios, estos festivales, me indica que no es así (…) Ya hay más gente siguiendo mi trabajo, ya hay incluso patrocinadores.

Vas a hacer un tributo a Selena Quintanilla, ¿cómo vas a lograr hacerlo desde el hard-rock si ella era del tex-mex?
—Creo que todo depende de la intención. Metallica hizo country con la de Days gone (…), Children Of Bodom hizo un cover de Britney Spears (Baby one more time). Son hitazos. (…) Hay muchos covers rockeros que empezaron siendo de rolas que no tenían absolutamente nada que ver.
Hay que acercar a la gente. Le bajas la guardia con algo que ya conoce y ya cuando la ves ya están cabeceando y se dan cuenta de que eso les gusta.

—¿Por qué Selena?
—Mi mamá es súper fan de Selena Quintanilla. Crecí escuchando cumbias. Así que también me puse a pensar que estaría cool que los papás que no conocen mis canciones también las conozcan (…) Terminó siendo una power ballad, pero creo que tiene más rock que otras canciones mías.

—Respecto a la temática de tus letras, ¿tú dirías que toda tu música es autobiográfica?
Todo tiene un punto autobiográfico, todo es conceptual, todo viene de la carta del tarot del ermitaño, la cual significa ese viaje para conocerse a sí mismo: cuáles son tus debilidades, tus fortalezas.
Mi primer disco es como el viaje del ermitaño (…), el segundo es sobre estas enseñanzas que pueden llegar de la nada, del karma, de revivir de las cenizas como el fénix, de varias temáticas interesantes.
Hay una canción que se llama Black and white, habla de mi libro favorito: El extraño caso de Jekyll y mister Hide. Trata de un tipo que era tan correcto que desarrolló un alter ego y amaba ser malo a escondidas. Si eres malo o bueno, de repente explotas. Tienes que encontrar un balance y creo que todos estamos en búsqueda de ese tipo de cosas.

—¿Con Railrod ya llegaste a tu balance?
—Yo era tímido e introvertido. En el escenario era “the Os” y, cuando salía a cantar, me portaba como mucho más seguro. Trato de conjuntar más mis dos personas y creo que ya estoy llegando a la parte real, (aunque) me falta mucho por caminar.

Railrod presentará su primer autoconcierto hoy 11 de septiembre en la Arena Ciudad de México.

 

PL