Un subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, tiene en sus manos no solo la “lucha” (las comillas son mías) contra la pandemia, sino también Cofepris, el problema nada irrelevante del VIH, el de la salud mental, y por si fuera poco encabeza la cruzada contra la comida chatarra, por aquello de que la culpa de la mortandad por Covid-19 es de que andamos comiendo sabritones (cruzada que no debe sorprendernos porque antes, con el mismo rigor científico, consiguió un veto presidencial contra el cigarrillo electrónico). Ah, y lee poesía. O sea, el subsecretario tiene funciones de secretario o más bien de súper secretario, aun cuando hay un secretario: Jorge Alcocer.

La secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, que al parecer se toma con calma la investigación a Pío López Obrador, lo mismo le entra a la política cultural cuando evalúa a tuits la ética de los antiguos becarios del Fonca, que analiza la relación con los medios cuando, toda fervor revolucionario, fulmina a la revista Nexos porque antes cobraba una lana de los fondos públicos, que, con ese savoir faire que no conoce fronteras, compra pipas de gasolina.

Lo he recordado hasta la náusea, pero va de nuevo: Pemex está en manos de un ingeniero agrónomo, que sí, está quemando dinero como se quema la hierba mala en un sembradío, mientras la CFE está en manos del licenciado Bartlett, al que recordamos más bien como especialista en asuntos electorales. (También quema dinero. Y carbón).

La esposa del Presidente, Beatriz Gutiérrez Müller, funge de cuando en cuando como vocera.

Luego hay un súper secretario, o más bien un mega súper secretario plus, Marcelo Ebrard, que sí, funge eficazmente como canciller, pero que lo mismo se avienta una iniciativa como la de las vacunas con AstraZeneca, Oxford, Carlos Slim y el Gobierno argentino, que se traslada a la zona donde el crimen organizado hizo una masacre.

Sin olvidar, claro, a un Presidente que igual dicta la política energética, que habla de historia, que diseña el plan económico “heterodoxo” que nos va a sacar de la crisis, que delinea la estrategia antiviral sin cubrebocas, que recomienda criar pollos en el patio, que tutela nuestro renacimiento moral y religioso, que promueve la poesía de Carlos Pellicer, que habla de gastronomía popular y que, recientemente, promueve las virtudes del ejercicio físico, aparte del beis.

Y que es el mismo Presidente que, hace unos días, dijo que teníamos “el mejor Gobierno en el peor momento”.

 

                                                                                                                                                              @juliopatan09