Tras un año de permanecer en el reclusorio femenil de Santa Martha Acatitla, Rosario Robles, extitular de Sedesol y Sedatu, afirmó que la venganza de unos, la cobardía y el silencio cómplice de otros, y una procuración de justicia selectiva, la mantienen en ese lugar.

“Se me acusa de una omisión –no de corrupción– que no merece prisión, se han violado mis derechos al debido proceso y a la presunción de inocencia. Se me juzga por quién soy y no por lo que supuestamente hice.

“Se ha puesto en marcha toda una maquinaria para denostarme, difamarme, hacer escarnio de mi persona, con una saña que es proporcional al miedo y al odio que me tienen”.

En una misiva, la exfuncionaria en la administración de Enrique Peña Nieto, indicó que llama la atención que es la única en esta condición.

“A quienes se les ha acusado de delitos más graves se les respetan sus derechos, y a los delincuentes del crimen organizado se les ha dejado flagrantemente en libertad. La conclusión es clara: no se trata de un ánimo de justicia. Estoy aquí porque me llamo Rosario Robles. También porque soy mujer”.

El miércoles pasado, el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, dijo que la diferencia de trato que existe entre Emilio L y Robles, se debe a que el primero se ofreció a colaborar para aclarar hechos de corrupción.

Robles destacó que más temprano que tarde aparecerán… juzgadores que con valentía apliquen la ley.

“Yo estoy tranquila como dijo recientemente el Presidente “mi tribunal es mi propia conciencia”. El problema es para quienes mandan mensajes equivocados a la sociedad: mejor huye porque si te presentas voluntariamente, tu delito no es grave y eres leal a tus principios, pero eres considerado adversario/a, tu destino es la cárcel”, refirió.

Resaltó que a veces despierto desolada, “pero entonces pienso que lo mío es nada frente al duro hecho de que más de 55 mil familias mexicanas están de luto y abandonadas en su dolor, que muchos tienen hambre, que cientos de miles se han quedado sin trabajo”.

Robles es acusada por el delito de ejercicio indebido del servicio público en la modalidad de omisión, por el desvío de 5 mil 73 millones 358 mil pesos.

LEG