La Organización Mundial de la Salud (OMS) minimizó este jueves el peligro de que el coronavirus pase a los paquetes de comida e instó a la gente a que no tema una posible entrada de la enfermedad en la cadena alimenticia.

Dos ciudades chinas dijeron que habían hallado trazas del coronavirus en comida congelada importada y en alimentos empaquetados, elevando el temor a que envíos contaminados puedan provocar nuevos brotes.

“La gente no debería tener miedo a la comida, ni al empaquetado, procesamiento o envío de alimentos”, dijo el jefe del programa de emergencias de la OMS, Mike Ryan, en una comparecencia en Ginebra.

“No hay pruebas de que la comida o la cadena de alimentación estén participando en la transmisión de este virus y la gente debería sentirse cómoda y segura”, añadió.

La epidemióloga de la OMS Maria Van Kerkhove dijo que China hizo tests a cientos de miles de paquetes y “halló muy muy pocos, menos de 10″ positivos por el virus.

Se ha reportado que más de 20,69 millones de personas se han infectado por el coronavirus en el mundo y casi 750.000 han muerto, según un sondeo de Reuters.

La OMS instó a los países a que, ahora que están cerrando acuerdos bilaterales para obtener vacunas, no abandonen los esfuerzos multilaterales, ya que inmunizar solo a bolsillos de la población seguirá dejando al mundo vulnerable.

El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo el martes que Rusia se convirtió en el primer país que otorga aprobación regulatoria a una vacuna contra el COVID-19 tras menos de dos meses de pruebas con humanos, un logro que Moscú equiparó con su éxito en la carrera espacial en tiempos de la Guerra Fría.

La decisión rusa generó dudas entre los expertos, ya que solo cerca del 10% de los ensayos clínicos son exitosos y algunos científicos temen que Moscú esté colocando el prestigio nacional por delante de la seguridad. La OMS carece de información suficiente para juzgar el uso extendido de la vacuna rusa, dijo Bruce Aylward, asesor senior de la institución.

 

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