En un llamado urgente, la Arquidiócesis Primada de México convoca a la sociedad a que se asuman las responsabilidades para evitar que sigan enfermando y muriendo más personas por la pandemia del coronavirus (SARS-CoV-2) Covid 19.

Hasta el reporte nocturno de este sábado, el Gobierno Federal confirmó el deceso de 52 mil 6 personas debido a la pandemia, desde el primer caso registrado el 27 de febrero pasado.

En su editorial de este domingo en el semanario católico Desde la Fe, la Jerarquía de la Iglesia señala que hay una gran responsabilidad en las omisiones, las excusas, la ignorancia y el egoísmo, ante los miles de muertos en el país.

“Ante estas lamentables cifras, es necesario preguntarnos: ¿Hemos acatado los cuidados necesarios?, ¿hemos impulsado un estricto control sanitario en nuestra casa y trabajo?, ¿hemos evitado las reuniones, fiestas y visitas innecesarias?”, refiere el escrito.

Puntualiza que de las miles de vidas truncadas, hay una gran responsabilidad en las omisiones, las excusas, la ignorancia y el egoísmo al no asumir nuestra responsabilidad y cuidado del otro.

“Hace unos meses todavía no se sabía con claridad cómo controlar la pandemia, eran escasos los estudios sobre las formas de transmisión y la respuesta del cuerpo humano ante el virus, y a ello se debe que se haya expandido tan rápidamente”, refiere la Iglesia.

Sin embargo, hoy tenemos muy claro el mecanismo de transmisión del virus, sabemos cómo evitar que llegue a nosotros -especialmente a los más vulnerables-, y sobre todo, contamos con insumos de fácil adquisición para la mayor parte de los mexicanos.

“Ya no hay pretextos, si la pandemia no cede en México es porque, como sociedad, no queremos que ocurra, pues aún no hemos entendido que los muertos, son nuestros muertos, tuyos y míos, y esa es una realidad ineludible de la que tarde o temprano daremos cuenta a Dios”, enfatiza la Arquidiócesis.

Los miles de fallecidos, los miles de enfermos y los miles que se han quedado sin empleo por la pandemia deben animarnos a asumir nuestra responsabilidad particular y comunitaria por el bien de todos. ¡México ama la vida, no la muerte!

CS