Más de 46 mil productores, principalmente medianos y pequeños, producen alrededor de mil 600 productos orgánicos de origen vegetal y animal, de los cuales, mil 170 son alimentos procesados y están certificados por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

Debido a la demanda internacional de productos orgánicos y el valor agregado que aportan al consumidor, 80 por ciento de la producción total se exporta a grandes mercados, principalmente a Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, lo que genera una derrama económica de más de 400 millones de dólares anuales.

El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) informó que existen en el país 331 mil 466 hectáreas certificadas para la producción de alimentos orgánicos en las 32 entidades federativas.

En el sector orgánico está certificada la producción de 685 alimentos hortofrutícolas, entre los que destacan, café, pimienta, plátano, aguacate, naranja, trigo, cacao, nopal, maíz, hierbas aromáticas, canela, azúcar, cacahuate, cártamo, mango, chía, zarzamora, orégano, agave y xoconostle.

En cuanto a los de origen animal, la mayor producción corresponde a miel, pero también los productores pecuarios ofertan derivados de bovino, ave, caprino, ovino, búfalo de agua y huevo.

Entre los principales productos procesados que ostentan el sello orgánico de la Secretaría de Agricultura, destacan: jugos, pulpas, deshidratados, harinas, aceite, queso, sotol y mezcal.

En Chiapas y Oaxaca predomina la cosecha de café; en Baja California, Chihuahua y Sinaloa se concentra la generación de granos, manzana, nuez, hortalizas y mangos, en tanto que en Michoacán, Jalisco y Colima se da la mayor producción de aguacate, frutillas, agave, chía y coco.

A nivel mundial, México ocupa el primer lugar en producción de café y frutas tropicales orgánicas. En el cultivo de café participan pequeños productores de casi 30 grupos étnicos, entre los que destacan zapotecos, mixtecos, mixes, mazatecos, totonacos, nahuas, huastecos, tzeltales, zoques, tojolobales, huicholes y chatinos.
Los productos orgánicos certificados por Agricultura cumplen con la Ley de Productos Orgánicos, su reglamento y el Acuerdo de Lineamientos para la Producción Orgánica, que establecen los insumos que deben utilizar los productores y las prácticas que deben implementar, desde el origen de la semilla, el manejo del suelo, su nutrición, el control de plagas y enfermedades, la cosecha, el procesamiento y la comercialización para dar confianza sobre la integridad orgánica.

El Senasica reconoce a 21 organismos de certificación de productos orgánicos, los cuales verifican el cumplimiento de la Ley de Productos Orgánicos.

El distintivo de México para los orgánicos es propiedad de la Secretaría de Agricultura y ofrece garantías a los consumidores, ya que sólo pueden utilizarlo los productos que han demostrado ante la dependencia del Gobierno de México que fueron producidos de acuerdo con estándares, procedimientos e ingredientes permitidos para este tipo de productos.

A fin de fomentar la inclusión de los pequeños productores en la generación de alimentos orgánicos, Agricultura pone a disposición de este sector el Sistema de Certificación Orgánica Participativa (SCOP), a través del cual pueden comercializar sus productos en mercados locales bajo esta certificación.

Actualmente, con esta modalidad existen tres sistemas reconocidos: en Ciudad de México, en San Luis Potosí y en el Estado de México, en cuyos mercados locales se comercializan nopales, tunas, hortalizas, huevos criollos, pavo, pan y quesos, entre otros.

 

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