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Simulación, la clave del imperio de Napito

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Disfrazar la corrupción y engañar, es lo que sigue haciendo Napoleón Gómez Urrutia para pasar desapercibido y faltar a los principios de la 4T: No robar, no mentir, no engañar.

Resulta que no sólo es quien cobra las cuotas sindicales más altas en el sector, sino que, de acuerdo con algunos abogados, el pseudo líder que heredó la silla de su papá sin mérito alguno, implementó un protocolo para hacer uso y disfrute de los recursos de las y los trabajadores sin que aparentemente alguien se dé cuenta.

La simulación, denuncian los trabajadores, está en que, de manera formal, el único dinero que recibe el sindicato nacional en las oficinas centrales es para los gastos de mantenimiento del viejo edificio de Vértiz y para el pago de una nómina cada vez más castigada. Ni un peso más entra, esto con la intención de que no quede registro de todo el capital que maneja de manera directa Napoleón Gómez Urrutia.

El dinero de cuotas, pagos de convenios con el sindicato, gastos de huelga y de más conceptos, es dispersado a las distintas secciones que tiene en posesión, ahí se ingresa y se registra, pero sólo permanece unos días ya que la indicación es clara: estos mismos recursos deben ser llevados en su mayoría en efectivo a la Ciudad de México para que el Senador los utilice a conveniencia.

De esta manera simula que el dinero ingresa a las secciones y se ocupa, pero finalmente el grueso de este regresa a manos de Napo. Los trabajadores indican que esta práctica es nueva y pone en riesgo su vida ya que deben estar viajando con grandes cantidades de efectivo, cosa que dijeron, no le importa al morenista.

Esta nueva técnica, aseguran los compañeros, la ideó el senador de Morena para evitar dejar rastro del manejo desmedido y no transparentado que hace de los recursos del sindicato, un engaño más a la clase trabajadora, a los mineros, a sus familias y al partido que le regaló la curul en el Senado.

Las simulaciones son una constante para este personaje, son su estilo de vida. Y es que de entrada llegó al liderazgo del sindicato minero bajo una gran farsa. A la muerte de su padre Napoleón Gómez Sada, Napito se haría pasar no solo por minero, sino por dirigente de una sección para poder cumplir, aunque fuera en foto con los estatutos, ya que la dirigencia nacional debe ser ocupada por un minero.

Una vez tomada la Secretaría General, aparentó ir a las minas a convivir con los trabajadores. Existen testimonios de varios compañeros que aseguran nunca haber visto a Napito en los centros laborales, tampoco se le ha visto bajar a una mina y mucho menos ensuciarse las manos de tierra o carbón.

Una simulación más han sido los supuestos incrementos salariales que obtiene: muchos los da a conocer con un porcentaje alto cuando en realidad la cifra que se ingresa con la autoridad laboral es mucho más baja.

Lo que sí hay que destacar, es que nunca se le ha dado fingir o simular pobreza. Napo es gustoso de presumir lujosas propiedades por todo el mundo, exhibir viajes en avión privado, ropa de marca, comidas en exclusivos restaurantes y por supuesto mostrar la buena vida que lleva su esposa y ni hablar de sus hijos, exhibidos más de una vez por mostrar excentricidades, finalmente dicen en su caso es fácil vivir con dinero ajeno, con dinero de los mineros.

 

                                                                                                                                             @CarlosPavonC

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