Ángel Álvaro Peña

Si las fuerzas productivas hubieran hecho su trabajo desde el principio del sexenio México estaría en una situación diferente. Pero el empresariado quiso hacer política en lugar de concentrarse en la productividad y esto hace que parezca que en momentos la economía se detiene.

 

A pesar de todo este proceso de diferencias que a veces parecen enemistades el actual gobierno federal ha mantenido un ritmo de inversión que pocos países han alcanzado en el planeta en general y en el continente en especial. Sobre todo con el problema de la pandemia atravesado en todas las actividades.

 

Por otra parte, los medios en el país anuncian una crisis catastrófica como si sólo sucediera en México el desastre económico y exageran las cifras del desempleo y señalan que los capitales vuelan al extranjero. Pero a dónde van esos capitales si todo en el mundo está igual o peor. La intención es desgastar.

 

Sin embargo, a pesar de que en algunos casos las empresas extranjeras disminuyeron su interés por invertir en México porque habían convenido contratos muy desiguales, en los cuales no les importaba dañar la naturaleza, ni que el pueblo pague sobreprecios. En el caso de las industrias de energía limpia querían que el gobierno de México subsidiara sus negocios privados, con la anuencia de los gobernantes del pasado. Pero las reglas que ahora se impone cumplir han atraído el comercio internacional y la inversión de muchos países, según informa la revista Forbes.

 

Según el reporte del proveedor de servicios de soporte administrativo para la expansión de negocios internacionales, presente en más de 80 lugares en el mundo, los ejecutivos de negocios estadounidenses manifestaron su optimismo para seguir con sus negocios después de la pandemia.

 

De los 300 ejecutivos con autoridad para tomar decisiones empresariales entrevistados entre el 17 y 23 de abril, según TMF Group, más de la mitad observa que sus negocios se recuperarán en seis meses y colocan a México entre los principales países para invertir.

 

El primer país para invertir sería Canadá, con 47%, seguido por el Reino Unido con 45%, y México se ubica como el tercer país con 30% de preferencia.

 

Los ejecutivos apuntan que las principales industrias que participaron en la encuesta fueron Tecnología de la información 36%; Servicios financieros 24%; Manufactura 23%; Servicios profesionales 18% y Venta minorista 17%.

 

El análisis señala que a pesar de los desafíos comerciales y de salud provocados por la pandemia, dos tercios de los líderes empresariales estadounidenses son optimistas de que la economía del vecino país se recuperará por completo el próximo año.

 

Existen algunas calificadoras que tienen intereses en que haya deterioro en el actual gobierno de México, porque en algunos casos son juez y parte, o bien porque esas mismas consultorías reciben dinero a cambio de descalificar o elevar el interés ficticio sobre algún país o estado.

 

Es decir que hay calificadoras que no tienen credibilidad, de ahí que el líder del Senado, Ricardo Monreal, rechazó que haya desencuentros con la iniciativa privada y pidió al sector empresarial internacional perder el miedo en la relación con el Estado mexicano y coadyuvar para detonar la inversión con sentido social en el país.

 

Aunque algunas empresas extranjeras con capital en México advirtieron que cada vez es más complicado convencer de que vale la pena invertir en nuestro país pues hemos perdido terreno en cuatro rubros: Estado de derecho por el incumplimiento de contratos, de tratados internacionales y los cambios de reglas del juego, seguridad pública y en materia ambiental.

 

Esto se debe a que desde que se canceló la construcción del aeropuerto en Texcoco se echaron para abajo contratos con sobreprecios, en condiciones leoninas, sin tomar en cuenta la destrucción del ambiente, con cargo al erario las ganancias de los inversionistas. Eran contratos que tarde o temprano se iban a caer.

 

A muchos países les ha quedado claro que la ruptura o aplazamiento de los contratos se debió a que no cumplían las reglas mínimas del comercio internacional.

 

Esta misma disciplina que ahora se coloca para que los capitalistas extranjeros inviertan en México se ha vuelto un atractivo para colocar empresas en nuestro territorio y no solamente hoteles y restaurantes que se colocaban en tierras que les compraban muy baratas a los campesinos para luego contratarlos como mozos y chóferes.

 

Por otra parte, la presidenta del Consejo Consultivo de Empresas Globales, Claudia Jañez, asegura que la cancelación de contratos ilegales provocó que México haya caído en el índice de inversión extranjera directa; sin embargo, las reglas que la actual administración hizo valer atraen a otras empresas.

 

Porque el actual gobierno no puso reglas nuevas, simplemente hizo que se cumplieran las leyes existentes y esto deben entenderlo muchos en México y el extranjero.

 

De acuerdo con el informe, se llegó a la conclusión que las tres economías de América del Norte, es decir, Canadá, Estados Unidos y México están altamente interconectadas en las cadenas de suministro regionales, y que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) revisado les da seguridad para invertir. PEGA Y CORRE-. El gobernador de Guanajuato, quien exige más dinero para su estado de la federación, mientras viaja en avión privado, ahora debe combatir el crimen organizado en su estado que se ha vuelto el más violento del país. Pero no debe hacerse tonto, en Salamanca hay una zona a donde nadie puede pasar, porque es el camino que lleva a la casa de El Marro, el líder de la banda de huachicoleros. Y esto lo saben todos, incluso el gobernador… Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.

 

 

 

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