La pandemia del Covid-19 causa confusión en muchos de los políticos que tienen una participación activa en la vida actual del país, quizá menos uno, el presidente Andrés Manuel López Obrador.

La condición actual de la economía, con la parálisis que se vive por el confinamiento que afecta los diferentes negocios de todos tamaños, a excepción de aquellos sectores que se han beneficiado, como el consumo básico, el farmacéutico, de salud y el tecnológico, así como aquellos que tienen que ver con los préstamos prendarios como las Casas de Empeño, vive un momento de crisis en donde el desempleo, la falta de recursos, los desencuentros, la limitación de recursos dirigidos hacia un Programa Económico y Fiscal como en todos los países desarrollados y también dentro de América Latina, están llevando a la peor caída en décadas del país.

El problema, es que el distanciamiento entre empresarios y el Gobierno federal, limitarán cualquier recuperación posterior de la economía, y día a día, la condición económica de las familias, en su gran mayoría, se estarán viendo afectadas. Este distanciamiento limitará cualquier inversión directa de mediano y largo plazo que ayudaría en su caso, a la creación de empleos. El Gobierno federal no tiene la capacidad para crear empleos sustentables y permanentes.

El Gobierno ha venido trabajando desde su llegada para cuidar su permanencia y dominio, tanto en los estados como en el Congreso, y poco a poco, en el poder judicial y muy probablemente a partir de 2021, hasta en nuestro Banco Central, recordando que la salida de Javier Guzmán Calafell como vicegobernador al cierre del 31 de diciembre próximo.

Recuerden que lo más importante para controlar cualquier desarrollo o proyecto dentro de la economía, sean por partidos, Gobierno federal, Gobiernos estatales, cámara de diputados, cámara de senadores, etc., es el “dinero”. Mientras este recurso sea muy “limitado”, se tiene un pleno control como lo ha externado el Presidente.

Sabemos y entendemos el tema de corrupción en muchas décadas y también sabemos que esta corrupción no ha terminado. Sin embargo, no sólo es el hecho de “frenar” la corrupción, es el hecho de mantener el “poder”.

En las encuestas realizadas hasta febrero pasado, en 14 de 15 gubernaturas tenía ventaja Morena. También prevalecía con ventaja para el Congreso. Sin embargo, de marzo a la fecha, están cambiando muchas cosas y de manera radical.

La pérdida de empleos, el ajuste y reorientación en el gasto público, y principalmente la crisis de salud y económica por el Covid-19, están haciendo reflexionar a una buena parte de la población, sobre el manejo y conducción para enfrentarla.

Apenas empezaremos a conocer en México, datos económicos de marzo y abril. Veremos caídas históricas en muchos de ellos. Esta semana viene por ejemplo, el dato de producción industrial a marzo, datos de empleos inscritos en el IMSS al mes de abril, vendrá la decisión de Política Monetaria por parte de Banxico, quien el pasado 21 de abril de manera anticipada, ajustó a la baja la tasa de interés 50 puntos base.

Hoy, lo que sí sabemos, es que haciendo un análisis de crecimiento económico ponderado por partido político al cierre de 2019, el PRI que tiene 12 estados actualmente, registra una caída de 3.2%, el PAN con 10 estados tiene +0.7%, Morena con seis estados, en -2.8% y con un estado cada uno, el PRD +1.0%, Movimiento Ciudadano +1.2%, el PES -2.0% y el Independiente +1.4%. La moneda está en el aire.

 

                                                                                                                                                   @1ahuerta