Foto: Reuters/Archivo La serie de incendios que entonces castigaron a la región, entre los meses de junio y agosto  

Datos divulgados por el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE), revelaron que la deforestación en la Amazonía brasileña aumentó 63.75% en el mes de abril, respecto al mismo periodo del años anterior.

De acuerdo con la información obtenida por el satélite del sistema de monitorización, entre enero y abril de 2020, un total de mil 202 kilómetros de selva fueron talados en esta región, una superficie que duplica la de una ciudad como Santiago de Chile.

En abril, se emitieron alertas para 405,6 kilómetros cuadrados de selva en los seis estados de la región norte de la zona de Amazonía, más Tocantins (centro), Mato Grosso (occidente) y Maranhao (nordeste), en comparación con las emitidas para 247,7 kilómetros el año anterior.

Sólo en 2019, los incendios contribuyeron con la pérdida de 10 mil 123 kilómetros cuadrados de bosques en la región amazónica brasileña, superando por primera vez desde 2008 la marca de los 10 mil kilómetros cuadrados..

La serie de incendios que entonces castigaron a la región, entre los meses de junio y agosto, obligaron al gobierno a enviar a las Fuerzas Armadas para ayudar en el control del fuego, cuyas imágenes devorando grandes extensiones de vegetación dieron la vuelta al mundo y provocaron una ola de indignación entre la comunidad internacional y las ONG, que acusaron del desastre al presidente Jair Bolsonaro.

Tras las duras críticas que ha recibido a nivel mundial por su política ultraderechista y antiambientalista, este año el mandatario autorizó el envío de las Fuerzas Armadas a diferentes estados del país para combatir la deforestación y prevenir incendios en el Amazonas brasileño, uno de los pulmones vegetales del planeta.

El decreto con la autorización fue publicado el jueves en el Diario Oficial y limita, por ahora, la actuación del Ejército entre los días 11 de mayo y 10 de junio para combatir la destrucción de la selva amazónica.

El aumento de la deforestación en la selva Amazónica coincide con las medidas de aislamiento social, cuarentena y en algunos casos de confinamiento total, como en Belem y Sao Luiz, capitales de los estados de Pará y Maranhao, respectivamente, para contener el avance de Covid-19.

Aunado a ello, la tendencia de incendios forestales para 2020 es aún más preocupante debido a que el periodo de incendios comienza apenas en mayo, con el inicio de la estación seca.

 

EFVE