La Secretaria de Energía, Rocío Nahle, se levantó a media reunión de la mesa de negociaciones del organismo de países exportadores de petróleo y aliados estratégicos, conocido como OPEP+, en la que se busca un acuerdo para reducir la producción petrolera a fin de repuntar los precios del energético.

 

Corresponsales extranjeros señalaron que la funcionaria mexicana se levantó de la mesa a las 5 horas de la reunión, sin que volviera a integrarse a las discusiones que, de acuerdo con los reportes, se volvieron acaloradas.

 

México fue el único país que, por el momento, se rehusó a unirse al acuerdo.

 

 

Ante su salida de la mesa de diálogo, Irán propuso incluso excluir a México del acuerdo, aunque en el acuerdo de la reunión se mencionó que las pláticas con las autoridades mexicanas continuarán.

 

 

El gobierno mexicano ha expresado su intención de no reducir la producción petrolera, a fin de continuar con sus planes de refinación que incluyen la construcción de la refinería de Dos Bocas en el estado de Tabasco.

 

 

La OPEP y los productores aliados al cartel liderados por Rusia acordaron el jueves recortar la producción de petróleo en más de 10 millones de barriles por día (bpd) en mayo y junio para impulsar los precios, que se han hundido debido a la destrucción de la demanda por la pandemia de coronavirus.

 

El comunicado del grupo, conocido como OPEP+, dijo que el recorte será de aproximadamente el 10% del suministro mundial de crudo y que espera que otros países como Estados Unidos se sumen al pacto y colaboren con una rebaja del bombeo de otros 5 millones de bpd.

 

La demanda mundial de combustible se ha desplomado hasta en 30 millones de bpd, el 30% de los suministros mundiales, ya que las medidas para combatir el coronavirus han dejado en tierra aviones, reducido el uso de vehículos y frenado la actividad económica.

 

Un recorte sin precedentes de 15 millones de bpd todavía no eliminará suficiente crudo para detener el rápido llenado de las instalaciones de almacenamiento del mundo.

 

Y lejos de indicar cualquier disposición para ofrecer apoyo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado a la OPEP si no soluciona el problema del exceso de oferta del mercado petrolero.

 

Trump, quien dijo que la producción de Estados Unidos ya está cayendo debido a los bajos precios, advirtió a Riad que podría enfrentar sanciones y aranceles si no recorta lo suficiente el bombeo como para ayudar a la industria del país, que tiene costos de producción más altos y se ha visto muy afectada por el derrumbe de los precios.

 

Tanto la OPEP como Rusia dijeron que la magnitud de la crisis requiere la participación de todos los productores.

 

“Esperamos que otros productores fuera de la OPEP+ se unan a las medidas, lo que podría ocurrir mañana durante el G20”, dijo a Reuters el jefe del fondo de riqueza de Rusia Kirill Dmitriev, uno de los principales negociadores petroleros de Moscú.

 

Las conversaciones del jueves serán seguidas por una llamada el viernes entre ministros de energía de las principales economías del G20 organizada por Arabia Saudita.

 

Los precios del referencial Brent alcanzaron un mínimo de 18 años el mes pasado y cotizaron el jueves a alrededor de 32 dólares por barril, la mitad de su nivel de fines de 2019, un duro golpe a los presupuestos de las naciones productoras y a la industria de esquisto de Estados Unidos.

 

Todos los miembros reducirán su producción en un 23%, con Arabia Saudita y Rusia recortando cada uno 2,5 millones de bpd e Irak más de 1 millón de bpd.

 

El grupo detalló que el recorte bajará a 8 millones de bpd hasta diciembre y luego a 6 millones de bpd entre enero de 2021 y abril de 2022.

 

Fuentes del grupo y de Rusia sostuvieron que esperan que el recorte incluya contribuciones de hasta 5 millones de bpd de Estados Unidos y otras naciones, pero el comunicado no hizo mención a condiciones para que países externos al grupo reduzcan el bombeo.

 

Estados Unidos -que supera en producción a Arabia Saudita y Rusia- fue invitado a las conversaciones de la OPEP+ del jueves, pero no estaba claro si algún representante se unió a la videoconferencia. Brasil, Noruega y Canadá también fueron invitados.

 

Las conversaciones previas se habían complicado por el enfrentamiento entre Arabia Saudita y Rusia, pero las partes acordaron el jueves que los recortes sean hechos en base a una producción de 11 millones de bpd para ambos países.

 

Con información de Reuters