El combate al robo de combustible se tradujo en una reducción de 11.89% en el número de tomas clandestinas detectadas en los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) a escala nacional, en un año.

Y es que en 2019 se reportaron 13 mil 137 tomas clandestinas, mientras que 2018 fueron 14 mil 910, de acuerdo a un informe de Pemex al que 24 HORAS tuvo acceso, vía una respuesta de Transparencia.

La estrategia del Gobierno federal para combatir el robo de combustible se centra en restringir los flujos de combustible por los ductos de Pemex y completar el abasto con el uso de pipas, vía terrestre.

Las entidades que en el mismo período tuvieron un aumento en este ilícito son Hidalgo con 90.85%, al pasar a cuatro mil 29 en el año pasado contra dos mil 111 del 2018, el Estado de México registró un alza de 17.98%, al registrar mil 778 contra mil 507.

Los estados con mayor número de tomas clandestinas en 2019 son: Hidalgo con cuatro mil 29, Puebla 18 mil 46, Estado de México mil 778, Guanajuato mil 188, Tamaulipas mil 153, Veracruz 957, entre otros, de acuerdo a una solicitud de información.

El politólogo José Fernández Santillán señaló que uno de los cárteles dedicado al robo de hidrocarburo es Santa Rosa de Lima, en Guanajuato, dirigido por José Antonio Yépez Ortiz conocido como El Marro.

“Hay una batalla encarnizada el cártel del Marro contra el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), están luchando palmo a palmo lo que son Guanajuato, Veracruz, Hidalgo, Puebla que son las zonas donde hay mayor extracción”, expresó a este diario.

Recordó que no hay gran delincuencia sin complicidad gubernamental, “entonces cuáles son los vínculos que ahora tiene tanto Santa Rosa y el CJNG para poder subsistir”.

Por otra parte, el doctor José Antonio Álvarez León, adscrito al programa de Derecho y política criminal de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló que la disminución -en las tomas clandestinas- es relativa.

“Esto es un delito donde se roba fluido, se miden en las pérdidas que le producen a Pemex, en estos términos parece baja -la disminución- toda vez que hay una política de Estado decidida a reorientar sus esfuerzos a la protección de los hidrocarburos”, apuntó el también profesor e investigador de carrera.

Detalló que 11% es bajo, pero está dentro de un relativismo medio, “es algo, pero en términos reales es poco, en la incidencia delictiva vemos que siguen siendo los estados evidentemente con más tomas en los que se sigue operando y mediáticamente ya no se dice mucho”.

Erubiel Tirado, experto en seguridad y fuerzas armadas de la Universidad Iberoamericana, indicó que las cifras no marcan un patrón de descenso y tampoco se podría hablar de un éxito al combate al huachicol, y resaltó que no existe una estrategia de contención o las medidas que han realizado no son lo suficientemente eficaces para reducir sustancialmente el daño a Pemex.

La estrategia del Gobierno federal para combatir el robo de combustible se centra en restringir los flujos de combustible por los ductos de Pemex y completar el abasto con el uso de pipas, vía terrestre.

Infografía: Xavier Rodríguez

LEG