Foto: Reuters Las Fuerzas Militares y de Policía están en acuartelamiento de primer grado y en estado de máxima alerta  

Sindicatos, estudiantes, campesinos y líderes políticos de izquierda se movilizarán este jueves en una protesta nacional contra el Gobierno del presidente de Colombia, Iván Duque, para rechazar reformas laborales y al sistema de pensiones pese a que el mandatario ha negado que las esté impulsando.

 

El Gobierno teme que la protesta, que incluye marchas en las principales ciudades del país, desemboque en actos de violencia y en disturbios como los que se registraron en las últimas semanas en Quito, Santiago y La Paz, en medio de la agitación política que se ha registrado en Ecuador, Chile y Bolivia.

 

“La protesta social pacífica es un derecho constitucional, el cual garantizamos, pero seremos implacables con los actos de vandalismo”, dijo en las horas previas a la protesta Duque, quien 15 meses después de haber asumido el cargo tiene bajos índices de aprobación y no ha logrado consolidar una coalición en el Congreso, lo que le ha generado problemas de gobernabilidad.

 

Pese a que en las últimas semanas Duque negó repetidamente que su gobierno este promoviendo aumentar la edad de pensión, los aportes de los trabajadores para acceder a la jubilación, una reducción del salario mínimo o autorizar a que los jóvenes reciban una remuneración por debajo de la estipulada por la ley, los organizadores de la protesta no desistieron de las marchas.

 

“Hay unos pocos que ven en este derecho a la protesta una oportunidad de agitación basada en mentiras, que lo único que buscan es generar división entre los colombianos”, sostuvo el mandatario en una alocución el miércoles en la noche.

 

El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, Diógenes Orjuela, aseguró que la jornada de protesta tiene motivaciones que van más allá del impacto que puede tener una reforma laboral y de pensiones.

 

“Hay muchos acuerdos incumplidos con los indígenas, con los profesores, con los trabajadores estatales, y también reivindicamos el derecho a la paz por la violencia que se está dando”, explicó a Reuters el dirigente sindical.

 

Los estudiantes reclaman más recursos para la educación pública, mientras que los indígenas exigen medidas de seguridad para evitar los asesinatos de sus dirigentes y de líderes sociales a manos de grupos armados ilegales, uno de los principales problemas de Duque ante la comunidad internacional pese a afirmar que ha hecho esfuerzos por evitar los crímenes.

 

El mandatario autorizó a los alcaldes y gobernadores a adoptar medidas excepcionales para contener las protestas si es necesario, incluido el toque de queda, además de la prohibición para portar armas y vender bebidas alcohólicas.

 

Además, la autoridad migratoria ordenó el cierre de 12 cruces fronterizos con Venezuela, Brasil, Perú y Ecuador, desde el miércoles y hasta la madrugada del viernes, para evitar la infiltración de extranjeros en la protesta.

 

Las Fuerzas Militares y de Policía están en acuartelamiento de primer grado y en estado de máxima alerta, mientras que 24 extranjeros, la mayoría venezolanos, fueron expulsados de Colombia en las últimas semanas por la autoridad migratoria que denunció que planeaban cometer actos de sabotaje en las marchas.

 

RYHP