Foto: Reuters Netanyahu recibió obsequios millonarios, entre estos champagne y cigarros, del productor de Hollywood, Arnon Milchan  

El fiscal general de Isarel, Avichai Mandelblit, acusó hoy al primer ministro en funciones Benjamín Netanyahu, por fraude, soborno y abuso de confianza en tres casos de corrupción lo que podría alterar las negociaciones sobre la formación de un nuevo gobierno.

Esto marca la primera vez en la historia israelí que un primer ministro en servicio enfrenta cargos y también porque es el que más años de servicio tiene desde 2009, informó este martes la prensa local.

Otros acusados son el magnate en telecomunicaciones de Grupo Eurocom, Shaul Elovitch, y su esposa Iris, por obstrucción de la justicia, y el propietario del periódico israelí Yedioth Ahronoth, Arnon Nuni Mozes, por soborno.

Netanyahu será acusado de fraude y abuso de confianza en los casos 1000 y 2000, y por soborno, fraude y abuso de confianza, en el caso 4000. La acusación completa se presentará ante el Tribunal de Distrito de Jerusalén.

De acuerdo a The Times of Israel, el caso 1000 indica que Netanyahu recibió obsequios millonarios, entre estos champagne y cigarros, del productor de Hollywood, Arnon Milchan, a cambio de favores. Esto podría también acusar al ministro por fraude y abuso de confianza.

En el caso 2000, se denuncian los acuerdos que Netanyahu sostuvo con el editor del Yedioth Ahronoth, para debilitar la circulación de uno de sus rivales a cambio de mayor cobertura previo a las elecciones de 2015 . Mozes podría ser acusado por sobornar al primer ministro.

Respecto al caso 4000, considerado como el más serio, Mandelblit informó que el mandatario israelí es acusado de tomar decisiones para beneficiar al dueño de Grupo Eurocom, a cambio de difusión positiva en su sitio de noticias Walla. Elovitch se habría beneficiado con 1.800 millones de shekels (unos 500 mil dólares) de 2012 a 2017.

Netanyahu ya ha sido interrogado previamente por casos de corrupción similares pero el Tribunal Superior de Justicia, asegura que solo los funcionarios que no son el primer ministro tienen que renunciar en una situación similar.

Una acusación formal podría tardar más de siete meses, según The Times of Israel, pues el primer ministro podría solicitar inmunidad parlamentaria a la Knéset, aunque el Comité del parlamento no tiene ningún miembro ante la falta de acuerdo sobre la repartición de los escaños.

El único caso similar fue el de Ehud Olmert, ex primer ministro de Israel que renunció a su cargo en 2008 durante una investigación sobre él. En 2009 fue imputado formalmente y recibió condena hasta 2014 para pasar seis años en presión por aceptar sobornos. Estuvo 16 meses y fue liberado en 2017.

La víspera, Benny Gantz, líder del partido Azul y Blanco, informó al presidente Reuven Rivlin su fracaso para formar coalición de gobierno.

Durante los comicios de septiembre, tanto el partido Likud, al que pertenece Netanyahu, y el Azul y Blanco, de Gantz, obtuvieron el mayor número de votos pero sin lograr la mayoría absoluta por lo que se han visto obligados a negociar y formar gobierno.

Esta tarea fue encomendada por Rivlin inicialmente al actual gobierno de Netanyahu, pero tampoco pudo lograrlo.

 

 

FV