Apuntes Macro

Raúl Alejandro Rodríguez Martínez

Twitter: @RulRM

Las labores domésticas se relacionan a la inversa con el desarrollo económico y, en su mayoría, es realizado por las mujeres a nivel mundial…

El Blog del Fondo Monetario Internacional dio conocer en la segunda mitad de octubre un artículo interesante enfocado en analizar el impacto de las labores del hogar sobre la productividad del trabajo. En términos generales, a esta labor se le cataloga como “empleo no remunerado” y es una actividad que no está incorporada en la medición del Producto Interno Bruto de ningún país debido a su complejidad de medición. Sin embargo, diversas estimaciones han determinado que el trabajo realizado en los hogares pesa cerca de 60% el Producto Interno Bruto global. Para aterrizar un poco más esta definición de trabajo no remunerado, cito algunos ejemplos: cocinar, lavar, abastecimiento de agua y comida; cuidar niños y/o adultos mayores, entre otros.

Los investigadores del FMI concluyen en su artículo que el trabajo no remunerado disminuye en la medida en que un país alcance mayores niveles de desarrollo económico. Lo anterior debido a que un país más desarrollado garantiza que los hogares deban destinarles un menor tiempo a las actividades domésticas. El ejemplo más claro lo podemos identificar en el suministro de agua. Los países menos desarrollados cuentan con infraestructura de suministro hídrico escaso o nulo. Como resultado, un miembro del hogar debe responsabilizarse por dirigirse a cuencas hídricas y, personalmente, encargarse de abastecer a su hogar con las cantidades óptimas para realizar el resto de las actividades domésticas que soporten su propia subsistencia.

En este sentido, las instituciones públicas y/o privadas pueden disminuirle a los hogares la carga de las labores domésticas en la medida en que tengan una mayor capacidad de ofrecer bienes y servicios públicos a la población.

Cerca de la mitad del empleo en el mundo no es remunerado y su gran mayoría es realizado por las mujeres. Este ha sido un factor relevante detrás de la brecha salarial que existe entre los sueldos de los hombres y de las mujeres en el planeta. De acuerdo con el estudio, se identificó que las mujeres dedican en promedio 4.4 horas de trabajo no remunerado a nivel mundial, cifra que más que duplica a la destinada por los hombres, de 1.7 horas.

Haciendo un comparativo internacional, la relación inversa entre el trabajo no remunerado y el desarrollo económico se vuelve más evidente. Por ejemplo, las mujeres en Noruega destinan 3.7 horas en promedio de trabajo no remunerado, versus 3.0 horas por parte de los hombres. En tanto, en Estados Unidos son 3.8 horas por parte de las mujeres y 2.4 horas los hombres. Un caso extremo lo encontraron en Egipto, con 5.4 horas dedicadas por las mujeres y únicamente 38 minutos los hombres.

Considerando el incremento que se ha observado en el tiempo de la participación de las mujeres en la fuerza laboral (si remunerada), el no garantizar ciertas condiciones de desarrollo económico en un país continuaría limitando a las mujeres en insertarse en la fuerza laboral. Esto, como resultado total, continúa impactando negativamente a la productividad del trabajo y, consecuentemente, al crecimiento económico global.

En este sentido, si tomamos en cuenta el creciente descontento social que se está observando de manera generalizada en todos los bloques económicos del planeta, vale la pena replantearse los modelos que las entidades económicas públicas y privadas ejecutan para su fuerza laboral, junto con políticas públicas que continúen sentando las bases de un mayor desarrollo económico, sobre todo en las economías emergentes.

Quizás poner un mayor énfasis del que ya existe en reducir la brecha salarial y en igualar las condiciones entre los profesionistas hombres y mujeres podría traducirse hacia adelante en un mayor crecimiento económico, el cual es crucial para mejorar las condiciones de vida actuales de las que cada vez más se queja la población mundial.

Pasando a otros temas…

Se viene publicación preliminar del PIB de México al tercer trimestre de 2019: no esperamos buenas noticias

Es muy probable que el PIB de México una vez más allá permanecido estancado, lo que habla de 9 meses para el olvido en la historia económica del país. Si bien las últimas cifras dadas a conocer muestran señales mixtas durante agosto (el consumo recuperándose gradualmente, el sector industrial débil y el sector externo con un buen dinamismo), se ve muy difícil que la economía durante 2019 crezca. El panorama sugiere que 2019 sea un año perdido para la actividad económica.

DAMG