La agrupación británica incluye elementos robóticos, luces led y una máquina de videojuegos en el primero de dos "shows" en México

Con un repertorio que incluyó Algorithm, Plug in baby y Propaganda, Muse deleitó por más de dos horas a fans mexicanos que en repetidas ocasiones le dio muestras de entrega, lo que dejó claro que la música es la razón por la que la banda británica de rock ha recorrido el mundo.

 

Los silbidos y gritos de euforia de los presentes retumbaron desde antes que iniciara el «show» en el Foro Sol, donde de fondo se escuchaban melodías como el tema introductorio de la serie Stranger things, creada por Kyle Dixon y Michael Stein.

 

Posteriormente, la oscuridad abrigó el recinto y una pasarela de trompetistas uniformados con luces de neón se hizo presente en el escenario, razón por la que los asistentes se pusieron de pie para gritar.

 

El entusiasmo se desbordó cuando de entre los trompetistas fue ubicado Matt Bellamy, vocalista de la agrupación británica, toda vez que en dos pantallas laterales fue enfocado mientras se entregaba con solos de guitarra, en los que fue acompañado posteriormente por el baterista Dominic Howard y el bajista Christopher Wolstenholme.

 

Una especie de robot le habló al público y lo encendió con el tema Drill Sergeant. Con esa entrega Muse dio paso a Psycho y rindió a sus fanáticos con un: «¡Buenas noches México!», a cargo de Bellamy, quien con sus gafas oscuras recorrió todo el escenario acompañado por cuatro hombres.

 

Con Uprising, los asistentes se fusionaron en un solo con el vocalista, quien en más de una ocasión cedió el micrófono al público, el cual más tarde se sorprendió cuando en el tema Propaganda apareció en el escenario un cuerpo de baile caracterizado como «exterminadores».

 

Los saltos, las nebulosas rojas y azules en las pantallas, e incluso las lágrimas se hicieron presentes cuando los integrantes de Muse se unieron para interpretar Plug in baby. Por otra parte, los tambores de color neón dieron la pauta para hacer sonar los primeros acordes de Pray.

 

Las constantes animaciones en colores neón, proyectadas en la pantalla central, acompañaron la noche, en la que la capacidad de Christopher en el bajo y la fuerza de Dominic en la batería, hicieron vibrar a cada uno de los asistentes, quienes mediante sus aplausos respaldaron la energía mostrada por Bellamy en el escenario.

 

El momento cumbre de la noche llegó con Dig down, cuando la agrupación se colocó en medio del escenario y el público se sumó desde sus asientos con las luces encendidas de sus celulares. En ese instante el Foro Sol se mostró imponente ante la asistencia de las miles de personas.

 

Fue con Madness que las banderas de México fueron proyectadas en las pantallas del escenario y para el tema Mercy, el vocalista pidió al público poner las manos hacia el cielo mientras bajaba del escenario para saludar y acercarse a sus fans, quienes rompieron en un grito con el «¡Viva México!» del intérprete.

 

Elementos robóticos, barras de luces led, un guantelete y una máquina de videojuegos, la cual apagó Bellamy, encendieron aún más los ánimos de los asistentes, quienes al igual que la banda se aproximaban a cerrar el primero de dos conciertos en la Ciudad de México.

 

Una especie de Alien tipo «depredador», en efecto de tercera dimensión, apareció en el entarimado para dar paso a las últimas intervenciones de la agrupación, que cerró el «show» con Metal Medley y Knights of Cydonia.

 

 

 

jhs

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