Furioso, confundido y angustiado, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzó a prepararse para la intensa batalla legal que representa su impeachment o juicio político, formalmente anunciado por Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara baja del Congreso, y que amenaza su permanencia en el poder y su anhelada reelección en 2020.

Bajo creciente presión de más de 160 legisladores demócratas, y con abrumadora evidencia, Pelosi anunció el miércoles el inicio del juicio por abuso de poder presidencial para su beneficio personal, presionando a Volodímir Zelenski, mandatario de Ucrania, a buscar información negativa de Hunter Biden y su padre, Joe, su posible contendiente en las elecciones presidenciales.

La denuncia confidencial

El señalamiento fue hecho por un informante confidencial de la CIA basado en la Casa Blanca. De la denuncia, ahora se sabe, supieron Mick Mulvaney, jefe de Gabinete de Trump, y el Departamento de Justicia dos semanas antes de que se entregara al inspector general de la Dirección Nacional de Inteligencia, Michael Atkinson, quien la investigó, verificó y coincidió en que era urgente atenderla.

Tratando de defenderse, el presidente Trump dijo dudar que se trate de un whistleblower o denunciante confidencial, y se quejó de espionaje, atribuyendo el juicio a lo que califica como “acoso presidencial” y “cacería de brujas”.

Mayoría apoya enjuiciar a Trump

En total negación, que revela en cientos de desesperados tuits, y por presentarse al mundo como “víctima de una realidad inventada”, como estrategia para sobrevivir, Trump -con una aprobación menor a 44%-, enfrenta el creciente apoyo a su juicio político, después de las revelaciones del informante.

Inclusive, un legislador republicano, ademas de Justin Amash, quien se volvió independiente, apoya la investigación. Se trata del congresista Mark Amodei, de Nevada, quien dijo estar de acuerdo en que se realice una amplia investigación para determinar si procede o no el juicio político.

De acuerdo a la cadena MSNBC, 37% que apoyaba el impeachment hace dos semanas, aumento a 47%. Otra encuesta de NPR/PBS revela que 49% de norteamericanos apoya el juicio, contra 46% que se opone. Una más, de la casa Hill-Harris X, encontró que el apoyo al procedimiento contra el mandatario subió 12 puntos (47%), contra 42% que se opone.

Mike Pompeo, al Congreso

A consecuencia de esta escandalosa revelación, Kurt Volker, el enviado especial del Departamento de Estado para Ucrania -también mencionado en la denuncia-, presentó su renuncia a Mike Pompeo, Secretario de Estado, quien recibió un citatorio legislativo para comparecer a declarar esta semana.

Volker -quien a su vez será llamado al Congreso-, arregló la reunion entre Rudy Giuliani, abogado personal de Trump, y un cercano asesor de Zelenski.

Aún cuando el whistleblower es una figura legal, a la que se garantiza protección contra represalias, dijo públicamente que “quisiera saber quién dio información al “soplón” porque, dijo, “eso es cercano a un espía”.

“¿Saben qué hacíamos en los viejos tiempos, cuando éramos mas listos, verdad?, los espías y la traición. Solíamos manejarla de una forma muy diferente a la de ahora”, insinuando represalias contra quien lo denunció.

Lo anterior fue condenado por más de 300 ex funcionarios de seguridad nacional y política externa de Estados Unidos que apoyan públicamente el juicio, porque consideran que el abuso presidencial de Trump genera una profunda preocupación en la materia.

Siempre escuchan sus llamadas

Entre múltiples aspectos que parece desconocer el Presidente -incluyendo las funciones básicas de su oficina-, Trump ignora que al sótano del ala oeste, donde se localiza el White House Situation Room, están comisionados profesionales de la comunidad de Inteligencia del Departamento de Estado.

Esa área es nada menos que el centro nervioso del Gobierno Federal; es la vía a través de la cual fluye información a las agencias involucradas en la seguridad nacional, asistentes del presidente y otras dependencias sobre temas tratados con jefes de Gobierno.

Dicho centro es responsable de comunicar al instante al Presidente con cualquier dignatario del mundo, en comunicaciones de las que se hacen transcripciones o se toman notas y que por razones estratégicas y de seguridad son escuchadas por varias personas, debidamente autorizadas, con diversas obligaciones y no con fines de espionaje, como lo cree Trump, el primer mandatario, de 44 anteriores, que se queja de esos procedimientos.

De acuerdo al diario Washington Post, agentes de inteligencia y militares adscritos a la Casa Blanca están preocupados por los mensajes de Trump en que parece “perdonar a Rusia” por un ataque diseñado para ayudar en su elección.

Prohíben entregar denuncia

Por intentar neutralizar la denuncia confidencial, la Casa Blanca y el Departamento de Justicia instruyeron al director nacional de Inteligencia, Joseph Maguire, para que en lugar de entregarla al Congreso -como establece la ley- impidiera que los legisladores tuvieran acceso al documento y al informante, argumentando que “el Presidente no es parte de la comunidad de Inteligencia, está amparado por privilegio ejecutivo y no hay leyes que prevean esa situación, nunca antes vista”.

Así lo repitió Maguire ante el comité de Inteligencia en el que evitó responder preguntas, argumentando que “no podía revelar el contenido de sus conversaciones con el Presidente”, aunque confirmó que acudió a la Casa Blanca, la parte acusada, en lugar de ir al Congreso.

La investigación se centra en ese abuso de poder, que podría surgir también en otras conversaciones con jefes de Estado, para lo que tienen el respaldo de 29 investigaciones legislativas en torno al mandatario, y muchas confirman un patrón de obstrucción de la justicia parecido al de la investigación de la injerencia rusa, en que despidió a funcionarios y, al final, impidió la revelación del Reporte Mueller, del que el procurador William Barr escribió primero una falsa conclusión, manipulando su contenido, y el Presidente cantara su “absolución”.

Trump, atrincherado en Casa Blanca

Sin comprender las consecuencias de su conducta, Trump no cesa de disparar ráfagas de tuits atacando a demócratas, periodistas y críticos, diciendo que “su llamada con el Presidente fue perfecta y no cometió falta alguna” y “por el contrario, difundió la transcripción de su llamada con Zelenski”, en la que confirma, justamente la presión que rechaza haber ejercido.

Trump ordenó la transferencia inmediata de sus llamadas telefónicas sensitivas con Lideres Mundiales -en especial con el presidente ruso, Vladimir Putin, el Rey Salman, el príncipe heredero Mohammed bin Salman y el Príncipe Khalid bin Salman, de Arabia Saudita y otras, sean transferidas del Centro de Grabaciones Clasificadas con Jefes de Estado, en el Consejo Nacional de Seguridad, a un sofisticado sistema codificado altamente clasificado y más seguro, de acceso restringido, para evitar más filtraciones.

El centro de Grabaciones Clasificadas es ahora una de las partes medulares de la investigación del impeachment lanzada por los demócratas, que exigen la presentación de esas transcripciones para investigar si hay más uso y abuso indebido de la autoridad presidencial.

Trump dijo a rusos que no le preocupa injerencia

Las filtraciones que preocupan al presidente Trump continuaron este fin de semana, cuando se reportó que al recibir en la Oficina Oval a Sergei Lavrov, canciller ruso y al ex embajador de ese país, Sergey Kislyak, un día después de haber despedido a James Comey de la Dirección del FBI por investigarlo, Trump les comentó, sonriente, que “no le preocupaba la interferencia del Gobierno de Moscú en la elección presidencial de 2016, porque Estados Unidos lo hace con otros países”, comentario que alarmó a oficiales de inteligencia destacados en la Casa Blanca.

Detalles de la tristemente célebre reunión en que Trump también compartió con los rusos información clasificada israelí, exponiendo a una importante fuente de inteligencia del Estado Islámico aparecen en la transcripción de la visita de Lavrov a la Oficina Oval y no se habían reportado, luego que el Presidente ridiculizó reportes de las agencias espías de Estados Unidos y el reporte Mueller, poniendo en duda la injerencia Rusa.

La denuncia confidencial contra el Presidente

La acusación, dirigida al Comité de Inteligencia del Congreso lleva el sello de “urgente preocupación”. Califica la denuncia como una violación al Código Federal de Procedimientos y a la Ley Federal de Financiamiento de Campañas. El documento señala:

“El Presidente de Estados Unidos usa el poder de su oficina para solicitar la interferencia de otra nación en la elección de 2020, presionando a su presidente a investigar a uno de sus principales rivales políticos, con apoyo de su abogado personal, Rudy Giuliani y el Procurador William Barr”, refirió el whistleblower o denunciante confidencial quien, asegura, su denuncia está avalada por media docena de funcionarios federales de Inteligencia y Seguridad Nacional.

“Es preocupante que esas acciones constituyan una amenaza a la seguridad y debiliten esfuerzos del Gobierno por disuadir e impedir la interferencia extranjera en las elecciones de Estados Unidos el año próximo”, informó al Congreso Michael Atkinson, inspector general de la Dirección Nacional de Inteligencia de Estados Unidos.

Sin embargo, la denuncia no llegó a los comités de Inteligencia del Senado y la Camara de Representantes. En lugar de turnarla al Congreso, como establece la ley, Joseph Maguire, director nacional de Seguridad, llevó la denuncia al Presidente Donald Trump, el denunciado y a William Barr, Procurador de Justicia, quienes le ordenaron no entregarla.

¿La hora de la verdad?

Durante tres años, el presidente Donald Trump jugó impunemente, violando cláusulas de la Constitución, expandiendo el poder presidencial, obstruyendo y, al final, prohibiendo la difusión del Reporte Mueller, de la investigación sobre la injerencia Rusa que le dio el triunfo en la elección de 2016, entre muchas otras cosas, ahora investigadas para fortalecer el juicio politico.

Sin embargo, los legisladores demócratas están conscientes de que la complicidad y apoyo incondicional de Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana del Senado, impida que continúe el juicio político contra Trump.

Consciente de que 35 senadores republicanos anunciaron que estarían dispuestos a votar por el impeachment “si el voto fuera en privado”, una vez que lo haya turnado la Cámara baja, creen que McConnell podría simplemente impedir su presentación en el pleno para que sea votado, prolongando la situación a fin de garantizar la participación de Trump en las elecciones, en busca de su reelección.

Retoma armas contra Hillary

De ultima hora se informó que más de 130 funcionarios bajo la gestión de Hillary Clinton como jefa de la Diplomacia estadounidense están siendo interrogados por investigadores del Departamento de Estado sobre el destino de sus correos electrónicos extraviados.
Según Reportes difundidos en Washington, los interrogados fueron notificados que muchos de los mensajes electrónicos que enviaron hace años han sido clasificados retroactivamente y que su envío ahora constituye potenciales violaciones, de acuerdo a cartas que mostraron al diario Washington Post.
La medida es considerada una represalia contra los demócratas a causa del anuncio del impeachment esta semana.

FRASE
“Como todos los estadounidenses, merezco conocer a mi acusador, especialmente cuando este acusador, el llamado WHISTLEBLOWER, representó una conversación perfecta con un líder extranjero de una manera totalmente inexacta y fraudulenta”

Donald Trump
Presidente de Estados Unidos