Foto: Cuartoscuro El Gobierno de la Ciudad de México invertirá entre 11 y 13 millones de pesos para rehabilitar el Ángel de la Independencia, tras los daños por los sismos de septiembre de 2017  

El Gobierno de la Ciudad de México invertirá entre 11 y 13 millones de pesos para rehabilitar el Ángel de la Independencia, tras los daños por los sismos de septiembre de 2017 y las pintas durante las protestas feministas de hace unos días.

 

La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, informó que con la colocación de un andamio se prepara la mejora de la columna para resolver el problema estructural que tiene y hacer una revisión clara de la parte más alta con ayuda de drones.

 

“Entonces el andamio nos va a permitir hacer una revisión y al mismo tiempo ya entrar a la reparación integral”, explicó en entrevista.

 

Detalló que la ciudad costeará la rehabilitación con el apoyo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).

 

En un comunicado, el gobierno capitalino informó que comenzaron los trabajos para la colocación de un sistema de andamiaje estructural que diseñó el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

 

La instalación del andamio para la rehabilitación del monumento artístico durará una semana y está a cargo de la Secretaría de Obras y Servicios; además habrá coordinación con la Comisión para la Reconstrucción y la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y cuenta con la supervisión y autorización técnica de la Secretaría de Cultura federal.

 

La estructura, explicó, servirá para que el Instituto de Ingeniería de la UNAM y diversos equipos de expertos realicen una serie de análisis científicos en el interior y exterior de la Columna de la Independencia.

 

A partir de eso se elaborará un proyecto integral para la rehabilitación estructural del monumento que fue afectado por los sismos de hace dos años.

 

Los estudios a realizar incluyen pruebas de ultrasonido y de radar de penetración, revisión de los materiales internos de acero, pruebas de vibración ambiental para determinar las propiedades dinámicas de la estructura, expuso.

 

Además de la estimación de las velocidades de las ondas de corte en el terreno, medición de los espesores de las placas, revisión de calidad en soldaduras y levantamientos con escáner 3D.

 

También se harán pruebas de laboratorio de las propiedades mecánicas de la piedra con la que se encuentra revestido el fuste de la columna, nivelaciones topográficas, estudios geotécnicos de las condiciones de cimentación y una medición de la verticalidad de la columna.

 

Los procedimientos durarán cuatro meses, durante los cuales también serán colocados refuerzos estructurales interiores y exteriores en el fuste del monumento.

 

Al finalizar esa etapa habrá una segunda fase de intervención definitiva que devolverá al monumento la estabilidad estructural que se mermó por los sismos, con el objetivo de asegurar su plena conservación.

 

 

 

fahl