Foto: Cuartoscuro Aseguró que seguirá siendo “un luchador a la par de ustedes por la democracia"  

Ante la posibilidad de una crisis política por su permanencia en el cargo como presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo anunció ayer su renuncia para propiciar los acuerdos que lleven a la renovación de la máxima representación legal del Congreso mexicano.

 

“He tratado de ser riguroso, respetuoso y hasta puntual, en virtud de que existe una laguna de la ley, que no va a ser subsanada el día de hoy, se crea el peligro de una crisis constitucional.

 

“La solución política es propiciar los entendimientos para llegar a un acuerdo que nos permita transitar institucionalmente, promover y acompañar los diálogos parlamentarios que conduzcan a este fin. No seré obstáculo para los entendimientos y garantizar la legalidad de un proceso a fin de evitar esta delicada crisis que se nos avecina”, dijo Muñoz Ledo.

 

Aseguró que seguirá siendo “un luchador a la par de ustedes por la democracia, toda mi vida he pensado que la principal virtud de un político es la congruencia… Se puede tener el poder y no pasará a la historia, se puede pasar a la historia sin tener el poder”.

 

El anuncio de Muñoz Ledo se dio luego de casi seis horas de debate entre Morena y sus aliados en contra de la oposición, encabezada por Acción Nacional, Movimiento Ciudadano y los partidos de la Revolución Democrática y Revolucionario Institucional, y en las que el diputado fue blanco constante de cuestionamientos.

 

Dos de los momentos más críticos fue cuando conminó al diputado José Elías Lixa (PAN) a concluir su intervención y le dijo que su tiempo había terminado, a lo que el panista le reviró: “el suyo también, y sigue ahí”.

 

El otro fue cuando el grupo parlamentario del PRD se apostó en la tribuna con un par de mantas y en una de ellas se leía, “…y todo por un segundo Porfiriato de seis meses”.

 

En la sesión de ayer se esperaba la aprobación de una iniciativa de reforma a la Ley Orgánica para que Muñoz Ledo permaneciera en la presidencia hasta enero, y el resto de la legislatura se dividiera entre el PAN, PRI y un cuarto grupo parlamentario.

 

Sin embargo, si lograba ser aprobada debía pasar al Senado, donde requería del respaldo del PAN, pero este partido había anunciado que no lo haría.

 

El plazo máximo que establece la Ley Orgánica para la renovación de la Mesa Directiva es el 5 de septiembre, de no lograrse los acuerdos no existe en la ley ese supuesto, por lo que se caería en un vacío legal sin la existencia del máximo órgano legal del Congreso de la Unión.

 

La decisión de Muñoz Ledo ocasionó el respaldo inmediato de todos los coordinadores parlamentarios de los partidos de oposición.

 

 

 

jhs