El Banco Central Europeo necesita mantener una política monetaria expansiva por un tiempo prolongado, pero debería realizar una revisión más amplia de dicho marco que también tome en cuenta los desafíos mundiales como el cambio climático, dijo Christine Lagarde, la próxima presidenta del organismo.

 

Enfrentando golpes sin precedentes, el BCE se vio obligado a reinventar su grupo de herramientas en la última década y ahora ha agotado muchas de las medidas no convencionales a su disposición sin revivir la inflación a su objetivo de casi un 2%.

 

Y reconociendo que el mundo ha cambiado desde la última revisión del BCE de 2003, Lagarde afirmó que como la Reserva Federal y el Banco de Canadá, el BCE también debería realizar una revisión más amplia.

 

“El 2003 fue hace mucho tiempo y muchas cosas han cambiado en lo que respecta al BCE”, dijo Lagarde a la comisión de asuntos económicos del Parlamento Europeo en su audiencia de confirmación.

 

“Creo firmemente que el análisis costo beneficio y posiblemente una revisión del marco monetario que tendría que ser realizado, no sólo por el BCE, sino que también en coordinación con otros bancos centrales del mundo se justifica dadas las circunstancias”, agregó.

 

Reconociendo que el rol primordial del BCE era mantener la estabilidad de precios, Lagarde hizo lo posible para enfatizar el rol del organismo en combatir el cambio climático. “El mandato principal es la estabilidad de precios, por supuesto. Pero debe incluirse que el cambio climático y el riesgo medioambiental son críticos”.

 

Aunque el nombramiento de Lagarde como jefa del BCE desde noviembre aún debe ser confirmado, el proceso es en gran medida una formalidad ya que los líderes de la zona euro, que toman la decisión final, están unidos en su designación.

 

Lagarde evitó en gran parte realizar comentarios sobre la actual postura del BCE, pero dijo que se necesita un período prolongado de política monetaria ultra laxa debido a los desafíos mundiales, el débil crecimiento económico y una inflación incómodamente baja.

 

También afirmó, sin embargo, que el BCE debería tener en cuenta los efectos negativos colaterales de las medidas de política monetaria no convencionales.

 

DAMG