Mariana Pérez, una niña que era atendida en el Hospital Infantil Federico Gómez, perdió la vida a falta de medicamentos, pues no se le aplicó una vacuna para la enfermedad que padecía.

En agosto de 2018 se le diagnosticó anemia aplásica, un síndrome preleucémico, que era atendido en dicho hospital, era la tercera hija de una familia de seis hermanos.

 

“Mamá ya déjame así, mamá ya no quiero ir, ya no te estreses, yo sé que no hay medicamentos y no hay dinero, ve por mis hermanos”, cuenta Judith Torres que le decía su hija Mariana.

 

 

Su vacuna de Filgrastim, medicamento que ayuda a que la médula ósea elabore más glóbulos blancos, costaba 12 mil pesos cada una y ella necesitaba tres a la semana; se lo dejaron de administrar tres semanas.

 

“Ese medicamento era vital porque estimula las defensas”, cuenta la madre de Mariana. “No puede haber más muertes de niños por falta de medicamentos, no entienden la magnitud del asunto”, finalizó.

 

DAMG