El presidente de Irán, Hasan Rohaní, aseguró hoy que para que la situación cambie, Estados Unidos debe eliminar todas las sanciones “ilegales e injustas” contra la República Islámica.

 

La clave para los “desarrollos positivos” está en manos de Washington, afirmó el mandatario iraní en un discurso transmitido por la televisión estatal.

 

Rohaní pidió a Estados Unidos “dar el primer paso levantando las sanciones”, un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, considerara posible una entrevista con su homólogo iraní a propuesta del mandatario francés, Emmanuel Macron.

 

“No estamos buscando simplemente tomarnos una foto con alguien”, dijo Rohaní, destacó la agencia Mehr.

 

El presidente Trump dijo que está dispuesto a reunirse con su homólogo iraní, Hasan RohanÍ, “si se dieran las circunstancias adecuadas”.

 

Sobre el objetivo proclamado en la Declaración conjunta de los líderes del G7 en Biarritz, Francia, impedir que Irán se haga con las armas nucleares, Rohani subrayó que “Teherán nunca ha buscado armas nucleares”.

 

“No estamos buscando tensión con el mundo. Queremos seguridad en la región y en todo el mundo. Estamos listos para la cooperación con todos los países amigos. Estamos listos para avanzar en línea con nuestra seguridad e intereses nacionales”.

 

Las tensiones entre Washington y Teherán escalaron tras la retirada unilateral de Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán, conocido como Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) y la imposición de sanciones contra la República Islámica.

 

El 8 de mayo de 2018, Trump anunció la salida de Estados Unidos del PAIC argumentando que este acuerdo no impidió “el enriqueciendo de uranio” por parte de Irán, al que acusó de violar los términos del pacto y buscar de forma activa hacerse con armamento nuclear.

 

Un año después de la retirada de Estados Unidos del pacto nuclear, Irán suspendió parte de sus compromisos en el marco del PAIC.

 

En particular, superó las reservas de 300 kilos de uranio enriquecido hasta el 3.67 por ciento, empezó a enriquecerlo por encima de este límite y anunció que seguirá reduciendo sus obligaciones progresivamente cada 60 días, a menos que otros firmantes del acuerdo hallen una solución diplomática para eludir las sanciones estadounidenses.

 

Los demás firmantes del acuerdo -Reino Unido, China, Francia, Rusia y Alemania, así como Irán- condenaron la decisión de Washington y se mantuvieron fieles a lo estipulado, aunque Teherán considera que los países europeos que rubricaron el pacto no han hecho lo suficiente para salvarlo.

 

DAMG