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Ayotzinapa: no fueron el Estado ni el Ejército

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Como uno de los expedientes más calientes del Gobierno anterior, el secuestro y asesinato de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa habían quedado marcados con una acusación severa: “Fue el Estado”.

Sin demasiado escándalo mediático, el caso ya se decantó hacia otras líneas de investigación. La captura de Santiago Mazari Hernández el Carrete por el Ejército fue otra aportación castrense que deslinda a las Fuerzas Armadas de la acusación de represión institucional con los estudiantes. El Carrete, como jefe del grupo de los Rojos, podría dar más pistas del caso de los 43.

Pero hay otros datos adicionales. Con mano suave, el general secretario Luis Cresencio Sandoval ha recibido en el edificio principal de la Secretaría de la Defensa Nacional en dos ocasiones a los padres de los estudiantes y les ha respondido todas sus dudas.

Inclusive, el general secretario permitió que los padres, en un caso inusitado, entraran al cuartel del 27 Batallón de Infantería, donde algunas insidias de los abogados de los padres decían que estaban enterrados los estudiantes.

Luego de obtener todas sus peticiones, los padres concluyeron que los militares nada tuvieron que ver con el secuestro de los 43 alumnos y que no había razones legales e inclusive carecían de personal esa noche de septiembre de 2014 para intervenir.

Y el punto culminante se dio cuando los padres de los 43 pidieron a los mandos militares su ayuda para seguir buscando los restos de sus hijos, un dato mayor porque aquella frase de “fue el Estado” se refería a los militares del batallón de Iguala.

Aunque no se pueden desandar acusaciones graves sin pruebas que lastimaron el papel del Ejército, ahora las Fuerzas Armadas han regresado a sus labores de apoyo a la sociedad en el expediente de los 43. Por eso el más interesado en atrapar al Carrete fue el Ejército.

Zona Zero

·    Los casos de policías preventivos de la Ciudad de México que han provocado airadas y agresivas protestas sociales deben resolverse ya, a riesgo de que la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, se vea envuelta en críticas y movilizaciones que aumenten la preocupación en Palacio Nacional. Sheinbaum es un activo para 2024.

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