El gobernador de Texas, Greg Abbott, envió una carta al Presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, donde le pide poner fin a un “estancamiento político” que dejó en el limbo tres mil millones de dólares que corresponden a pagos y contratos de gasoductos, reveló el diario Houston Chronicle.

López Obrador promovió procedimientos de arbitraje internacional con el fin de suspender pagos relacionados con los contratos para siete gasoductos que fueron construidos por cuatro compañías en México.

Las tuberías, por estar inactivas o incompletas, no están entregando gas, pero las cláusulas permitieron a las compañías cobrar el pago completo.

Se trata de contratos otorgados por el ex presidente Enrique Peña Nieto al operador de ductos canadiense TC Energy, una subsidiaria mexicana de la empresa de servicios públicos de San Diego Sempra Energy, y a las constructoras mexicanas Grupo Carso y Fermaca.

El objetivo era cambiar las centrales eléctricas de carbón y petróleo a gas natural, pero los siete proyectos enfrentaron retrasos por motivos diversos, como el clima y la hostilidad de grupos indígenas.

En una carta de dos páginas, Abbott instó a López Obrador a concluir rápidamente la revisión de los proyectos y permitir que las tuberías comiencen a mover el excedente de gas a plantas de energía y fábricas.

“Las preguntas persistentes sobre los retrasos en los proyectos México-Estados Unidos-Canadá y los contratos y compromisos comerciales de larga data podrían afectar negativamente a nuestras economías”, escribió Abbott.

Y agregó que el incumplimiento de contratos podría poner en peligro el nuevo tratado comercial trilateral.

La oficina del gobernador de Texas dijo que no ha recibido una respuesta de López Obrador.

El Presidente mexicano dio a conocer sus ideas sobre el tema en junio, cuando dijo que los contratos, tal como estaban, arruinarían a la Comisión Federal de Electricidad.

“Esos contratos fueron un abuso de las finanzas públicas”, dijo López Obrador.

Además, se suma el reciente roce derivado de la masacre el sábado en El Paso, donde murieron ocho mexicanos.

LEG