Foto: Archivo | El presidente informó que el encargado de negocios de México en Nicaragua asistirá a la toma de protesta de Daniel Ortega.
Foto: Reuters / Archivo La Alianza Cívica criticó que Ortega haya cancelado las negociaciones para solucionar la crisis social y política que afecta al país desde abril de 2018  

La opositora Alianza Cívica de Nicaragua denunció que el presidente Daniel Ortega busca imponer una reforma electoral “cosmética, prebendaria y excluyente” para continuar en el poder, mientras la comunidad internacional demanda al gobierno retornar al diálogo para solucionar la crisis.

 

Para la alianza opositora “la unilateralidad y los intentos de reformas con actores cuestionados por la sociedad nicaragüense y fuera de la Mesa de Negociación, no pueden generar la confianza y la credibilidad necesaria” para unas elecciones realmente democráticas en el país.

 

En julio pasado, en el marco de los festejos de la Revolución Sandinista de 1979, Ortega indicó que “en 2021 vendrán las elecciones. Y nosotros ya estamos preparados para ganar esas elecciones y se harán las reformas, los ajustes que sean necesarios dentro del marco de la ley, dentro del marco de la Constitución”.

 

“El régimen será responsable por el sufrimiento, desesperanza y consecuencias económicas”, indicó Juan Sebastián Chamorro, de la Alianza Cívica, al hacer referencia a la decisión del gobierno de Ortega de cancelar las negociaciones que mantenía con la oposición para solucionar la crisis social y política que afecta al país desde abril de 2018.

 

De acuerdo con el nuncio apostólico Waldemar Sommertag -quien fungía como testigo y acompañante del diálogo-, el canciller nicaragüense Denis Moncada notificó al Vaticano el 30 de julio pasado sobre la cancelación de las negociaciones.

 

La Alianza Cívica indicó que el hecho de que el gobierno de Ortega no le haya notificado esa medida, demuestra el desprecio del gobierno al pueblo de Nicaragua, al negarse a dar la cara e informar sobre una decisión de gran trascendencia que afecta a la ciudadanía, reportó el diario local La Prensa.

 

Sommertag señaló que el gobierno de Ortega argumentó que el diálogo terminó en mayo pasado, luego que la Alianza Cívica se ausentó de las negociaciones en protesta por el asesinato del reo político Eddy Montes, quien se encontraba bajo custodia en el sistema penitenciario La Modelo, en Tipitapa.

 

Por su parte, en un mensaje en la red social Twitter, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos llamó al gobierno a reconsiderar su postura y reanudar el diálogo con la sociedad civil, como establecen sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.

 

La subsecretaria de Estado adjunta de Estados Unidos para Latinoamérica, Kimberly Breier, indicó también en un mensaje en Twitter que si Ortega se niega a dialogar solo erosiona la legitimidad de su gobierno y lleva a Nicaragua a una crisis más profunda, de acuerdo con el rotativo local El Nuevo Diario.

 

La cancillería de España manifestó en un comunicado que el gobierno de su país lamentaba profundamente la decisión del gobierno nicaragüense de dar por terminado el diálogo con la Alianza Cívica.

 

Asimismo, la dependencia española pidió a Ortega que reconsidere su posición, al considerar que “ese no es el camino”.

 

Añadió que “solo cumpliendo todo lo acordado en abril con la Alianza Cívica en la mesa de negociación y mediante un diálogo creíble y honesto entre las partes, que el gobierno de Ortega debe facilitar, se encontrará una salida definitiva” a la crisis, que ha dejado más de 300 muertos por la represión policial y paramilitar.

 

CS