Como oposición, los que ahora están en el gobierno y en el Congreso criticaron  y denunciaron en más de una ocasión que los gobiernos panistas y priistas hacían uso faccioso de las instituciones y utilizaban a la entonces Procuraduría General de la República, ahora Fiscalía General para perseguir y acosar a personajes incómodos.

 

En campaña, escuchamos a Andrés Manuel López Obrador, prometer que nunca más se iban a volver a utilizar las instituciones con fines políticos; pero en medio de las protestas de los policías federales, de las cifras del  crecimiento del desempleo y la renuncia de Carlos Urzúa a la secretaría de Hacienda, se dio a conocer un video del ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, actualmente preso, hablando de un pacto con ex funcionarios para su entrega a la justicia.

 

También se giró otra orden de aprehensión en contra del ex gobernador de Chihuahua, César Duarte; que sólo se acumula a las 20 que ya tenía, porque por más que la Interpol lo busque en casi todo el mundo, no han dado con su paradero.

 

A pesar del anuncio mediático y del ruido que hizo la orden para detener al ex director de Pemex, Emilio Lozoya su abogado ha hecho uso de todos los recursos jurídicos a la mano, para evitar que quien fuera uno de los hombres más cercanos al ex presidente, Enrique Peña Nieto pise la cárcel.

 

Juan Collado, abogado de los priistas Carlos Salinas y Enrique Peña, entre otros, fue detenido por un conflicto de compra venta de inmuebles en Querétaro y ahora lo acusan de tener una red de lavado de dinero.

 

Si bien no es la Fiscalía General, ahora vemos muy movida a la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda que dirige Santiago Nieto, a quien en el sexenio pasado removieron de su cargo de fiscal electoral por dar a conocer avances en la investigación en contra Emilio Lozoya.

 

Lo cierto es que a siete meses de escuchar todos los días que el nuevo gobierno no permitirá actos de corrupción; lo que a los mexicanos nos gustaría ver son a los ex funcionarios o  funcionario corruptos tras las rejas, ya que hasta el momento sólo hay mucho ruido y pocas nueces.

 

 

Y en Pregunta Sin Ofensa:

 

El gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, negó tener una cuenta con un millón y medio de euros en el paraíso fiscal de Andorra, 24 horas después recordó que sí existía, pero aclaró que ya no tiene fondos, ¿y el dinero?

 

 


 

tfa