Foto: Cuartoscuro La mayoría de las personas detenidas en la frontera entre ambos países son de Guatemala, Honduras y El Salvador  

México desplegó casi 15 mil efectivos, entre soldados y agentes de la Guardia Nacional, en el norte del país para ayudar a frenar el flujo de migrantes indocumentados que buscan entrar a Estados Unidos, dijo el lunes el jefe del Ejército mexicano.

 

México no utiliza tradicionalmente a sus fuerzas de seguridad para impedir el paso de migrantes a Estados Unidos y fotografías que se conocieron hace unos días de policías militarizados que realizaban detenciones en la frontera entre ambos países generaron fuertes críticas.

 

El país latinoamericano acordó con Washington intentar frenar las caravanas de migrantes que cruzan por su territorio, bajo las amenazas de aranceles a productos mexicanos realizadas por el presidente Donald Trump, quien ha hecho de la seguridad fronteriza una de las prioridades de su gobierno.

 

Respondiendo a reportes publicados el fin de semana sobre las intervenciones de militares, el jefe del Ejército en México, Luis Cresencio Sandoval, dijo el lunes que los soldados solo respaldaban a funcionarios de migración en operaciones de contención.

 

Junto a los 6,500 miembros de las fuerzas de seguridad enviados a la frontera de México con Guatemala, por donde ingresa una gran cantidad de migrantes, más del doble de contingente estaba desplegado en el norte del país, dijo.

 

“Tenemos un despliegue total entre Guardia Nacional y unidades del Ejército de 14 mil, casi 15 mil hombres en la parte norte del país”, dijo Sandoval en conferencia de prensa conjunta por la mañana con el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador.

 

“Si lo dejáramos en manos totalmente del Instituto Nacional de Migración no sería posible, son efectivos reducidos; entonces, por eso les estamos apoyando en esta actividad”, agregó.

 

Una nueva fuerza policial militarizada formada por soldados, marinos y policías federales, la Guardia Nacional, es el centro del plan del presidente mexicano para restablecer el orden en un país convulsionado por niveles récord de violencia.

 

La Guardia Nacional, que aún está tomando forma, ​​tendrá una formación militar bajo el mando de un general en retiro y responderá a la Secretaría de Seguridad.

 

Imágenes de Reuters tomadas el viernes mostraron a miembros de la Guardia Nacional deteniendo a mujeres cubanas y centroamericanas que intentaban cruzar ilegalmente desde Ciudad Juárez, México, a El Paso, Texas.

 

El exfuncionario de seguridad nacional de México Gustavo Mohar calificó como “triste” que se esté utilizando por primera vez en el país a las fuerzas armadas y de otras corporaciones en estas operaciones.

 

Mohar atribuyó el cambio a las amenazas de Trump de imponer aranceles y dijo que la Guardia Nacional idealmente no debería implementar una política migratoria, al tiempo que reconoció que las autoridades migratorias mexicanas estaban abrumadas.

 

En su nuevo acuerdo con Washington, México se comprometió a reducir significativamente el número de migrantes que llegan a su frontera con Estados Unidos en un período de 45 días a partir del 7 de junio.

 

Si eso falla, el gobierno de López Obrador ha dicho que considerará cambiar sus leyes para satisfacer la demanda de Trump de que México se convierta en una zona para evitar que los migrantes ingresen a Estados Unidos.

 

La mayoría de las personas detenidas en la frontera entre ambos países son de tres países centroamericanos que sufren altos niveles de violencia de pandillas y pobreza: Guatemala, Honduras y El Salvador.

 

DAMG