Ai-Da es la primera robot artista con inteligencia artificial (AI) en el mundo, recientemente expuso una galería original en la Universidad de Oxford, pero ¿puede una maquina plasmar sentimientos humanos en una obra de arte?

Para dibujar, la autómata humanoide sirve de sus ojos, dos cámaras que capturan lo que se encuentra frente a ella, luego un ordenador interno y su tecnología de inteligencia artificial traducen la información en coordenadas, las cuales le permiten reproducir una imagen.

Pese al gran avance tecnológico que este proyecto representa, queda la incógnita de si podemos o no, llamar arte a las obras hechas por este tipo de objetos inteligentes; y es que el concepto de arte incluye estrictamente a la creatividad e imaginación del ser humano.

Para el director de dicha muestra y credor del robot, Aidan Meller, era vital que éste tuviera una superficial forma humana: «si no fuera una artista humanoide, sería mucho más difícil poder sentirse identificado con ella».

Sin embargo, esta razón no soluciona la ausencia del sentimiento puramente humano, el cual permite al dibujante, pintor o escultor, hacer una mezcla de creatividad artística, imaginación, emociones y de un amplio contexto que puede abarcar aspectos sociales, religiosos, políticos, sexuales, entre otros.

«Nos dimos cuenta de que, si elegíamos la ruta simplista, la gente simplemente iba a decir que era una impresora cara. No, esto es un algoritmo de inteligencia artificial y es completamente creativo. No sabemos cuál será el resultado». opinó Aidan Meller.

La creación

Al paso en el que avanza la tecnología, es posible que muy pronto haya más robots diseñados para este tipo de profesiones creativas, escenario que debería poner a discusión si la base del arte se mantiene donde nació: en la expresión humana.

El peculiar artefacto inteligente presentó Unsecured Futures, una serie de trabajos generados a partir de un análisis de objetos que ubicaron frente a él, posteriormente fueron plasmados a papel por un brazo mecánico.

El autómata realiza retratos de personas en tiempo real, con la ayuda de una cámara que tiene capacidades de reconocimiento facial; habría que preguntarnos si en un futuro alguno de estos androides logra regalar al mundo obras maestras cargadas de significados como las de Leonardo da Vinci.

En los diseños abstractos, el algoritmo del AI interactúa en un plano cartesiano y así crea versiones aleatorias del espacio.

Se informó que la exposición cuestiona la relación con la tecnología y el mundo natural al presentar la manera en que la AI y las nuevas tecnologías pueden ser una fuerza progresiva, disruptiva y destructiva dentro de la sociedad.

La muestra busca postularse al frente del arte trabajado con inteligencia artificial; Unsecured Futures estará disponible en The Barn Gallery, St John’s College, Oxford University hasta el 6 de julio.

 

Ai-Da:

* Su nombre está inspirado en la pionera e hito de la historia de la programación, Ada Lovelace.

* La mecánica en su torso y extremidades está completamente a la vista (aunque a veces vaya vestida).

* Cuenta con piel y pelo hiperreal, y un acento británico.

* Las cámaras de sus ojos identifican qué tiene en frente y lo dibuja sobre el papel.

* Sólo puede sostener con su brazo robótico algunos lápices, pero no pinceles y herramientas para esculpir.

* En un futuro podría comunicarse y tal vez de describir sus obras.

 

Sabías que:

* Aidan Meller vio que en 2019 la innovación más interesante en el mundo es la inteligencia artificial, así decidió desarrollar un robot que creara arte a la vez que facilitara la conversación sobre la AI.

* El autor empezó a soñar con este proyecto desde hace ocho años.

* La exposición incluye retratos la robot y diseños generados desde la percepción de objetos y escenas que ha observado con la ayuda de cámaras.

* Las pinturas de la autómata son colaboraciones con humanos que guían su percepción a través de algoritmos.

* Ha creado bocetos a lápiz de figuras históricas como el matemático Alan Turing, pionero de la ciencia informática.

* Meller lo ve como una buena forma de experimentar sobre la forma en que los humanos y la tecnología funcionarán juntos para crear arte en el futuro.

* La venta de las obras de Ai-Da permitió financiar su fabricación: la totalidad de las piezas vendidas es superior a 24 millones de pesos.

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