Foto: @LasVegasStadium/Twitter El estadio tiene una ubicación inmejorable para los visitantes, pues se encuentra a menos de 15 minutos del aeropuerto  

Con capacidad de al menos 65 mil espectadores y un costo cercano a mil 900 millones de dólares, Las Vegas Stadium, nueva casa del equipo de futbol americano Raiders, toma forma en la llamada “Ciudad que nunca duerme”.

 

Más de mil 700 trabajadores laboran de manera intensa en el complejo que se construye en Russell Road y la Interestatal 15, muy cerca de la zona más turística de la ciudad.

 

Fue el 27 de marzo de 2017 cuando se confirmó el cambio de sede de los Raiders de Oakland a Las Vegas, con 31 de 32 votos favorables de los dueños de los equipos de la NFL, y seis meses después comenzó la preparación del terreno para la construcción de este coloso en un área de 62 acres.

 

El 13 de noviembre del mismo año empezó la construcción de manera oficial con una ceremonia a la que acudieron el comisionado de la Liga Nacional de Futbol (NFL), Roger Goodell, y Mark Davis, propietario de los Raiders, además de autoridades locales y leyendas de “Los Malosos”.

 

Grúas y maquinaria pesada son una constante desde aquel día y hasta la fecha para la edificación de un inmueble que tendrá que estar listo los últimos días de julio de 2020, pues en los primeros de agosto comenzará la temporada de la NFL y el estadio deberá ser estrenado.

 

Aunque el aforo será para 65 mil personas, se podrá ampliar a más de 72 mil en distintos eventos, como conciertos o incluso peleas de boxeo; además, los Raiders compartirán el estadio con el equipo de futbol de la Universidad de Nevada.

 

Al momento, la obra tiene un avance de 30 por ciento, con gran parte de la estructura de metal colocada y algunas tribunas ya construidas. Los trabajadores, algunos con labores desde las 5:00 horas y otros que terminan a las 19:00, no dejan de esforzarse, ayudados con unas seis grúas o plumas gigantes alrededor del inmueble.

 

Serán cerca de mil 900 millones de dólares lo que costará el estadio, de los cuales la ciudad aportará unos 750 millones, cerca de 500 el equipo y el resto se cubrirá con financiamiento externo.

 

Este no sólo será un escenario para los Raiders y los de la Universidad de Nevada, pues seguramente se verán peleas de lucha libre (WWE), de artes marciales mixtas (UFC), partidos de la Major League Soccer (MLS), además de conciertos y, por qué no, pensar en la realización de un Super Bowl en un futuro no muy lejano.

 

La arquitectura del estadio de 10 niveles incluye un techo transparente, aire acondicionado, la posibilidad de ampliar su aforo y una flama eterna como homenaje a Al Davis, una leyenda de la NFL y que falleció en 2011; así como asientos organizados en forma de herradura y con vista al Strip de Las Vegas, una de las vías principales de la ciudad.

 

Otra de las peculiaridades que tendrá el estadio es que su estacionamiento no estará ubicado a un costado, pues el terreno no es suficiente para albergarlo, sino que se localizará en tres o cuatro zonas cercanas al inmueble. Las autoridades del condado de Clark dieron su visto bueno para la construcción de estos espacios, de donde partirán camiones para llevar a los aficionados al estadio y cuyo costo estará incluido en el precio que se pague por utilizar el estacionamiento.

 

El estadio tiene una ubicación inmejorable para los visitantes, pues se encuentra a menos de 15 minutos del aeropuerto y a espaldas de una zona hotelera importante en la parte sur de la ciudad, lo que hará que vivan una experiencia única al asistir a este moderno inmueble.

 

Así, continúa la construcción de la nueva “joya” deportiva de Estados Unidos y de la NFL, a unos 14 meses de ser entregada y seguir con el “romance” que unirá a los Raiders y Las Vegas por los próximos 30 años.

 

DAMG