Los aranceles impuestos por el gobierno de Estados Unidos al tomate mexicano generaron un malestar muy importante, porque tiene un valor comercial enorme y es un producto de exportación muy grande que genera una inmensa cantidad de empleos, aseguró el subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Jesús Seade Kuri.

 

El funcionario explicó que es un asunto que tendría una solución legal favorable para nuestros productores, pero sí hay molestia, porque decisiones así no deberían darse entre países que tienen una relación tan buena e íntima en lo comercial, más cuando se está trabajando un acuerdo comercial que facilite un mejor intercambio.

 

Expuso que técnicamente esta situación surgió de una investigación de antidumping que se hizo hace más de 20 años, por lo que se buscó realizar un acuerdo con los productores y empresarios que finalizó este mes.

 

Detalló que el gobierno mexicano está apoyando totalmente a los productores mexicanos, e incluso personalmente tuvo un encuentro con altos funcionarios del Departamento de Comercio de Estados Unidos, donde se hizo manifiesta la molestia de nuestro país y el total apoyo a nuestros productores.

 

Confió en que después de un análisis sobre los pros y contras que genera la decisión en Estados Unidos, es factible que se dé marcha atrás, porque si bien en la primera parte de la investigación se encontró dumping, ahora en una segunda fase se tiene que demostrar que eso daña a la industria estadounidense.

 

“Lo más probable, según opiniones de los productores y los abogados que impugnaron las medidas arancelarias en tribunales de allá, es que el caso lo van a perder las autoridades estadounidenses, pero la resolución sería hasta noviembre”, precisó Seade Kuri.

 

Por ello, abundó el subsecretario, nuestros productores quisieran lograr un arreglo más rápido, pero si llegara a prolongarse la solución, los cargos antidumping que ya se están cobrando, se devolverían.

 

 

TFA