Foto: Twitter / @cultura_mx Luego de unos meses en esa orden, Sor Juana entró como novicia al convento de San Jerónimo de la Ciudad de México, donde desarrolló su obra escrita y permaneció el resto de su vida, luego de tomar los votos definitivos el 24 de febrero de 1669  

A 324 años de su aniversario luctuso, el legado de Sor Juana Inés de la Cruz, religiosa jerónima, escritora novohispana y prionera de la igualdad de género, mujer incansable que basó su vida en la búsqueda del conocimiento y la cultivación del arte, sigue vigente en la sociedad mexicana y en la literatura mundial.

 

Nacida en San Miguel de Nepantla, en el municipio mexiquense de Tepetlixpa, el 12 de noviembre de 165, Juana Inés de Asbaje fue llamada por críticos como “La décima musa”, por ser la mujer más reconocida de su época, en tanto que para algunos autores, las alusiones feministas de su obra son estrictamente personales porque sólo se limitó a defenderse, sin pensar en que transformaría la forma de pensar de la sociedad.

 

En este marco, el Gobierno de México recordó que la poetiza barroca de la lengua española criticó el sexismo y luchó por el derecho de las mujeres a la educación y a la intelectualidad, además de que la tendencia feminista es constante en su obra.

 

En tanto, el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal, mencionó que la poetisa conocida como “El Fénix de América” inició a temprana edad su interés por las letras, que la llevó a ingresar al convento de San José de las Carmelitas Descalzas, que era la única opción que tenía una mujer de dedicarse al estudio.

 

Luego de unos meses en esa orden, Sor Juana entró como novicia al convento de San Jerónimo de la Ciudad de México, donde desarrolló su obra escrita y permaneció el resto de su vida, luego de tomar los votos definitivos el 24 de febrero de 1669.

 

Obras teatrales, poesía y sonetos son parte de su creación, que bien le sirvieron para analizar la naturaleza del amor que para defender a las mujeres de las acusaciones de los hombres,

 

Sor Juana Inés de la Cruz falleció a los 43 años de edad, víctima de una epidemia dentro del convento, quizá de cólera o tifoidea, pues no hay evidencias claras sobre las enfermedades que existían en la Nueva España en esos años.

 

 

 

jhs