Provocan los usuarios retrasos en STC Metro

La serie de retrasos que a diario sufre el Sistema de Transporte Colectivo (STC) también son provocados por los propios usuarios, quienes obstruyen las puertas, tiran basura a las vías o jalan sin razón las palancas de emergencia, de acuerdo a testimonios de personal del Metro.

Por ejemplo, según información oficial, el recorrido de la Línea 3 (de Indios Verdes a Universidad), tiene una duración de 40 minutos; sin embargo, los conductores de los trenes registran diversos incidentes durante el trayecto, lo que retrasa el servicio.

Entre ellos destaca la basura en las vías, que en ocasiones provoca cortos circuitos, principalmente cuando se trata de envolturas de aluminio, como las usadas en las frituras, entre otros objetos.

“Voy entrando a la estación y arrojan objetos o se les caen (…), que se les cae la sombrilla, el bastón o hasta las muletas: y estos objetos metálicos hacen corto con la vía guía, que es la que tiene 750 volts de corriente continua, provocando un corto y, por lo tanto, un retraso de hasta 20 minutos, sino es que más “, afirmo Nallely Morales, conductora del Metro, en una entrevista con 24 HORAS.

Sin embargo, el arrojar basura a las vías no sólo es un problema de retraso en el servicio, sino también un golpe a la economía del Metro, pues la limpieza de las 195 estaciones del STC genera un gasto de alrededor de 20 millones de pesos mensuales.

De hecho, el STC informó que en tan sólo tres meses de la administración actual del STC, que encabeza Florencia Serranía, se ha recolectado 64 toneladas de basura en las instalaciones del Metro.

Otro flagelo para el servicio es la obstrucción por parte de usuarios en las puertas de los trenes que, al no poder cerrarse, impiden que los convoyes sigan con su camino, sobre todo en horas pico, cuando el sistema se encuentra saturado.

“Se cuelgan de otros, empujan a los que van dentro y luego traen unas mochilotas; se aferran a irse en el tren que va lleno, y eso lo ves en todos los vagones, tanto en la mañana como en la noche, (…). Primero porque ya se les hizo tarde para trabajar y después porque ya se quieren ir a su casa”, declaró José, trabajador de limpia.

Por su parte, Arturo, quien es un agente de la PBI, empuja a los usuarios que no caben en el vagón para que el tren siga su trayecto: “Baja la mochila y sume la panza”, le dice el Policía al pasajero al que auxilia en la estación Hidalgo.

En este escenario también se escucha el mensaje grabado: “Por favor permita el libre cierre de puertas, gracias”, a través del sistema de audio del vagón.

Finalmente, jalar la palanca de emergencia sin motivo provoca más retrasos, pues el conductor debe acudir al vagón donde se activó la alerta para, con una llave especial, desactivarla.

“Me han tocado casos en los que jalan la palanca porque se pasaron de estación y eso nos retrasa, pero últimamente es por robos de celulares y cartera que accionan la emergencia“, afirmó la conductora Morales.

LEG