Foto: Cuartoscuro Para que se regularice el funcionamiento de 90 escaleras eléctricas del Metro sometidas a revisión pasará al menos una semana más, debido a que todavía están en proceso de evaluación de sus mecanismos  

Para que se regularice el funcionamiento de 90 escaleras eléctricas del Metro sometidas a revisión pasará al menos una semana más, debido a que todavía están en proceso de evaluación de sus mecanismos.

 

En un recorrido en las 14 estaciones de la Línea 7 del Sistema Transporte Colectivo (STC) se pudo apreciar cómo algunos usuarios, principalmente adultos mayores o personas con discapacidad, tienen dificultades para ingresar o salir de esas instalaciones, que son las más profundas de ese medio de transporte en la capital.

 

Aunque en estaciones de gran afluencia, con instalaciones de transbordo a otras líneas como Tacubaya y Tacuba, tienen en operación la mayor parte de las escaleras, hay otras como Camarones, Auditorio y Constituyentes que no cuentan con escaleras eléctricas que funcionen.

 

En el caso de Constituyentes, que cuenta con 12 escaleras eléctricas, sólo una estuvo en operación durante la víspera, según testimonios de usuarios y trabajadores del Metro, lo mismo que en la estación Auditorio, donde sus cuatro escaleras electromecánicas no funcionan.

 

Responsables de dichas estaciones revelaron que los trabajos de reparación podrían continuar hasta el miércoles de la próxima semana, debido a que los mecanismos presentan diversos desperfectos y necesitan piezas diversas.

 

“Son escaleras de hace 25 años, y a algunas no les funcionan la cadena, el bulbo, el motor o las bandas, y son piezas que por su antigüedad ya no se comercializan, y hay que mandarlas a hacer”, indicó un servidor público de una de las estaciones quien prefirió omitir su nombre.

 

Apuntó que las reparaciones serían temporales para solucionar el problema en tanto se emita una licitación para la adquisición, lo que podría tardar más de un año debido a las disposiciones legales que se tienen que seguir.

 

Personas de la tercera edad que viajan a diario en esa línea señalaron que llegan agotados a sus trabajos debido al gran número de escalones que tienen que recorrer, además de que en muchos casos lo hacen cargando bolsas.

 

Lidia Gutiérrez dijo que, a una semana del desperfecto ya se encuentra cansada, pues no todos los días los brigadistas que auxilian a los usuarios están disponibles para ayudarles a cargar sus pesadas bolsas.

 

Una usuaria más, con bastón en mano, se negó a recibir ayuda de uno de los brigadistas que acudió para auxiliarla al descender en la estación Auditorio, con el argumento de que no quería ayuda sino que demandaba la reparación de las escaleras.

 

Para la mayoría de los que viajan por esta línea lo más importante es que se reparen los más pronto posible, pues señalaron que en su momento el aumento en el precio en el boleto del Metro supuestamente obedecía a tener un mejor mantenimiento del sistema.

 

Algunos de los 50 brigadistas que se encuentran en las estaciones de más afluencia comentaron que continuarán con la ayuda a personas que por su condición no puedan utilizar escaleras fijas hasta que culmine la reparación.

 

 

fahl