El Censo del Bienestar –a través del cual se registran los beneficiarios de los programas sociales del Gobierno federal para que los recursos se entreguen sin intermediarios– se realiza sin la existencia documental de un plan ejecutivo, metodología, recursos humanos y materiales algunos, ni registros presupuestarios.

De acuerdo a respuestas de solicitudes de información pública presentadas por 24 HORAS a la Secretaría del Bienestar y a la Presidencia de la República, no existen documentos de soporte del ejercicio censal que se inició durante el período de transición de la actual administración federal y que continúa realizándose con la participación de ciudadanos identificados como Siervos de la Nación.

En los documentos entregados, la Secretaría del Bienestar se deslindó de la integración del censo y remitió a este diario con la Coordinación General de Programas Integrales para el Desarrollo, la cual está encabezada por Gabriel García Hernández, ex secretario de Organización de Morena.

Ante la respuesta de dicha dependencia, este diario preguntó sobre el particular a la Presidencia de la República, la cual respondió con una resolución de inexistencia de información sustentada por cinco de las áreas que la integran.

La respuesta refiere que tanto la Secretaría Técnica del Gabinete, la Jefatura de la Oficina de la Presidencia y la Secretaría Particular del Presidente carecen de cualquier registro documentales sobre el censo que determinará al padrón de beneficiarios.

Respecto al presupuesto ejercido, la Dirección General de Finanzas y Presupuesto resolvió que “no existe evidencia documental alguna” en el Presupuesto de Egresos destinado al ramo 02 de la Oficina de la Presidencia de la República a través de la Coordinación de Programas Integrales de Desarrollo.

Por su parte, la Dirección General de Recursos Humanos resolvió la inexistencia de información acerca de los Siervos de la Nación que realizan el censo, y sugiere remitir la solicitud a la Secretaría del Bienestar, quien previamente había sugerido a este diario consultar con la Oficina de la Presidencia.

Política social del Gobierno es paternalista

Por: Ángel Cabrera

La nueva política social, implementada por el presidente Andrés Manuel López Obrador instaura un régimen paternalista, donde el Gobierno distribuye los recursos del Estado como si fueran privados para exaltar la figura del mandatario en turno.

En entrevista con 24 HORAS, el politólogo José Fernández Santillan indicó que además de generar clientelas en sectores como adultos mayores, madres trabajadoras y jóvenes, la dispersión directa de recursos busca crear una percepción de que es gracias a López Obrador, y con ello una adulación directa al Presidente.

“Lo que se está viendo no es justicia social, sino, clientelismo, porque la clientela son los sectores productivos pobres que van a seguir siendo pobres, pero él (López Obrador) tiene la visión de darles dinero para que voten por Morena, no para sacarlos de la pobreza”, dijo el también investigador del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

A su parecer, “es un sistema clientelar, típico de gobiernos populistas donde el gobierno es el que da dinero, es al que le deben el favor, López Obrador dispone de los bienes del Estado como si fueran propios, es el regreso del paternalismo”.

En contraste, una de las ventajas de la dispersión directa de dinero, superior a los 200 mil millones de pesos en el primer año de gobierno, según la consultora Integralia, tendría la ventaja de incentivar el consumo interno del país.

LEG