LONDRES.- La organización humanitaria Amnistía Internacional (AI) acusó hoy a Emiratos Árabes Unidos (EAU) de suministrar de manera “irresponsable” armas avanzadas, entre mortero, fusiles, pistolas y ametralladoras, a las milicias armadas que controlan partes de Yemen.

 

La organización no gubernamental (ONG) publicó este miércoles los resultados de una investigación sobre el suministro ilegal de armas en Yemen, en la que resalta el peligro creciente del agravamiento del conflicto armado en Yemen por la irresponsabilidad de EAU de armando a las milicias del Movimiento Al Houthi.

 

El documento, titulado “Cuando las armas se extravían: nueva y mortífera amenaza de desvío de armas a las milicias en Yemen”, pone de manifiesto cómo EAU se ha convertido en un importante canal de distribución ilegal de vehículos acorazados, sistemas de mortero, fusiles, pistolas y ametralladoras.

 

Patrick Wilcken, investigador sobre Control de Armas y Derechos Humanos de AI, criticó a las autoridades emiratíes por su irresponsabilidad de armas a las milicias chiítas, que han sido acusadas de cometer crímenes de guerra y lesa humanidad en Yemen.

 

“Después de que se ha criticado con razón a Estados Unidos, Reino Unido, Francia y otros Estados europeos por suministrar armas a las fuerzas de la coalición y se relaciona a Irán con el envío de armas a los houthis, surge una nueva amenaza letal. Yemen se está convirtiendo en un refugio para milicias respaldadas por EAU, que no rinden cuentas de sus actos”, subrayó.

 

De acuerdo con AI, las fuerzas emiratíes reciben armas por valor de miles de millones de dólares de Estados occidentales y de otras partes del mundo, y se limitan a desviarlas hacia las milicias en Yemen, que no responden ante nadie y de crímenes de guerra, que se sabe han cometido.

 

“La proliferación de estas fuerzas combatientes es la fórmula del desastre para la población civil yemenita: ya han sido asesinadas miles de personas, y millones más están a punto de morir de hambre como consecuencia directa de la guerra”, destacó Wilcken.

 

Los grupos armados que reciben las armas de estos oscuros acuerdos —como las “Brigadas de Gigantes”, las unidades del Cinturón de Seguridad y las Fuerzas de Élite— están entrenadas y financiadas por EAU pero no responden de sus actos ante ningún gobierno.

 

Algunas, agregó el documento de AI, están acusadas de crímenes de guerra, que incluyen actos cometidos durante la reciente ofensiva a la ciudad portuaria de Hodeidah y en la red de prisiones secretas en el sur de Yemen, respaldada por EAU.

 

Según datos disponibles, desde que estalló el conflicto en Yemen hace más de cuatro años, Estados occidentales han suministrado a EAU al menos tres mil 500 millones de dólares en armas, entre ellas armas convencionales pesadas (aeronaves y buques), armas pequeñas, armas ligeras y municiones.

 

Las armas provienen principalmente de Alemania, Australia, Bélgica, Brasil, Bulgaria, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, República Checa, Sudáfrica y Turquía, entre otras naciones occidentales.

 

AI analizó información obtenida de fuentes de acceso público relacionada con los enfrentamientos en la portuaria ciudad de Hodeidah y descubrió que milicias sobre el terreno están usando profusamente armas y vehículos militares suministrados a EAU.

 

“Se ha documentado una amplia variedad de vehículos acorazados y equipados con ametralladoras pesadas suministrados por Estados Unidos, como los modelos M-ATV, Caiman y MaxxPro, en manos del Cinturón de Seguridad, las Fuerzas de Élite Shabwani y las ‘Brigadas de Gigantes’”, destacó.

 

En otras partes de Yemen, Emiratos Árabes Unidos ha entrenado y financiado directamente a las milicias, como el Cinturón de Seguridad y las Fuerzas de Élite, que dirigen una oscura red de prisiones secretas conocida como “lugares negros”.

 

“Amnistía Internacional hace un llamado a todos los Estados para que no suministren armas a todas las partes del conflicto de Yemen mientras exista un riesgo considerable de que puedan utilizarse para cometer o facilitar la comisión de graves violaciones del derecho internacional humanitario y de derechos humanos”, apuntó.

 

dpc